– Oye, gordo, ¿con cuántas te has acostado?
– ¿Por?
– O sea, ¿no me quieres contar?
– Pues… no, no es eso. Pero si quieres saberlo, ahí te va: 73
– ¿QUÉ? ¡CÓMO ES POSIBLE!

Bah, ¿para qué preguntan? Quizá es un hecho que a muchos se les cuecen las habas por conocer con cuántas personas estuvo tu media naranja antes de llegar al indicado (o sea, tú), pero ¿es realmente necesario?

Aquí te decimos algunos pros y contras de saber la verdad y nada más que la verdad:

Pros:

– Conocer el pasado es conocer a la pareja. Sin embargo, lo más seguro es que si te da un número no significará nada, puesto que no le da ni le quita valor.

– Comprendes un poco mejor el presente. A fin de cuentas para eso sirve conocer el pasado, ¿que no?

– Practicas la sinceridad. Contarle o saber todos los detalles del pasado te ayuda a revelarte tal como eres frente a tu pareja.

– Es un tema de conversación durante los días de lluvia…

La neta es que no hay muchos pros sobre conocer el pasado de tu pareja, aquí les van los contras y cómo lidiar con eso si ya lo conocen y si los celos los están aniquilando.

Contras:

– Surgen las comparaciones: “¿Y yo soy mejor? ¿Y cuántas veces lo hicieron?”.

– Puedes llegar a utilizar esa información como arma. Nah, no digas que no, puede convertirse en jugoso material de chantaje hacia tu pareja.

Te atormentas. Si te platica que estuvo en una relación swinger, BDSM o en una gang bang y a ti no te latan esas cosas, lo más seguro es que por las noches tengas pesadillas relacionadas con eso.

– Probablemente haya cosas con las que no puedas lidiar y termines diciéndole: este cuento terminó…

– ¿Estarías dispuesto a contestar las mismas preguntas que te hagan? Ah, ¿verdad?

Si te metes a stalkearlo/a, lo más seguro es que interpretes las cosas a tu antojo. No tiene caso.

– En algún momento conocer toda la verdad podría afectar tu autoestima, pensar que no eres suficiente o que tú vales mucho más que eso. Recuerda esto: la historia de ustedes dos comienza el día en que se conocieron hasta el día de hoy. No hay más.

Podrías querer repetir lo que hizo en el pasado. Algo así como querer mejorar ESA historia que te contó. Nada más estéril y aburrido.

– No, no son pruebas de sinceridad y honestidad. Las verdaderas pruebas son las que vivan ustedes en este momento de sus vidas, no las del pasado.

Pueden romper la confianza que haya entre los dos. Por ejemplo, si te cuenta que le puso el cuerno a su pareja, puede ser que desconfíes de él/ella y que la situación se vuelva algo psicótica.

– Ahora bien, si tiene contacto con su ex por algún motivo ajeno a él/ella (familia, amigos en común, trabajo), tampoco te aloques. Confía y pongan las cartas sobre la mesa.

Si ya sabes todo…

Lo que no fue en tu año, no fue en tu daño. Deja pasar toda esa información y no te claves con ella. Todos tenemos una historia detrás y en realidad… eso es lo que nos hizo convertirnos en lo que somos hoy. Si tu pareja te pidió que le contaras todo sobre tu pasado y se la pasa cuestionándote por ello o recriminándote, quizá es un buen momento para sentarse a hablar y poner los puntos sobre las íes.

No vale la pena terminar una relación por las cosas que sucedieron hace mucho tiempo. Además, probablemente creas que ya te contó todo, pero ¿y qué tal que hay más cosas detrás? Déjalo pasar y escriban una nueva historia.

Y ustedes, ¿ya conocen o le pidieron a sus parejas que les cuenten todo sobre su pasado? ¿Les fue en feria o estuvo chido?

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