Te partes la mandarina en gajos todos los días en tu chamba. Te esfuerzas por ser la que entrega los mejores reportes, por llegar temprano a pesar de las mentadas de madre que te lanzan las fieras que manejan en nuestra querida capirucha. Aguantas el genio de tu jefe, la comida fría del comedor y a Paty, la que se sienta al lado de la impresora, que todos los días llega a pedirte que le expliques cómo usas tan bien el Excel. Pfff…

Pero eso sí, por las noches te echas unos buenos quiebres con tu novio. No pasa de un día que te alabe y ya dijo que pronto te pondrá un altar. Nadie, sí, nadie sabe lo que tú sabes a la hora de ponerle Jorge al niño.

Sin embargo, cuando platicas con tu amiga Liliana, ama de casa y mamá de dos chamacos, no puede compartir la luz de tus ojos. Es más, desde hace como tres meses que prácticamente es virgen y cuando llega a hacerlo con su esposo, ya hasta cree que deberían sacar la sábana al balcón para celebrar el acontecimiento.

¿Por qué?

Bueno, pues según un estudio de la Universidad de Virginia, las mujeres que chambean fuera de casa tienen mejores experiencias sexuales que las que se quedan en casa a lavar y a planchar.

El estudio concluye que como las mujeres que trabajan fuera de casa son más agresivas debido al ambiente en el que se mueven, es mucho más fácil que les comuniquen a sus parejas qué es lo que las convierte en estrellas porno en la cama.

Por otro lado, asegura que las mujeres que se quedan en casa a cuidar a sus críos son mucho más sumisas y buscan satisfacer al hombre, en vez de buscar su propio placer.

Chale… ¿a poco?

La neta no compartimos mucho las conclusiones del estudio. Muchas amas de casa seguramente se pondrán al brinco a leer esto, pues aplican el sabio refrán “una dama en la sala y una p… en la cama”.

Posoye, la profesión o las actividades que realice la mujer no determinan su sexualidad. Sí, es cierto, quienes trabajan fuera de casa podrían llegar a ser más agresivas, sobre todo en un mundo laboral donde los tornillos se ponen al tiro con quienes puedan quitarles el puesto y más si son mujeres. Sí, no digan que no, así son varios gandallitas.

Pero las que se quedan en casa también tienen lo suyito. O sea, no siempre fueron amas de casa. Algunas tienen un gran currículum que les valió para saber qué les gusta y cómo conseguirlo.

Digamos que basta con que la mujer en cuestión, ya sea ama de casa, profesionista o que desempeñe todos los papeles al mismo tiempo, tenga una buena autoestima y conozca muy bien su cuerpo.

No es tan complicado: simplemente hay que darle más vuelo a la hilacha con el juego previo o valiéndose de algunos juguetes que les ayuden a hacer un mapa para encontrar el tesorito.

Además, es como recalcar el estereotipo: mujeres profesionistas exitosas, con parejas que son unos leones en la cama, con hijos aplicados y bien portados y que además cocinan como si fueran a concursar para Iron Chef. Bájenle dos rayitas a la intensidad.

¿Entonces?

Sólo denle rienda suelta a las fantasías y a los sentimientos que comparten con sus parejas. Si son profesionistas, madres abnegadas o amas de casa al puritito estilo de Martha Stewart (ok… cada quien), hay que vivir la sexualidad como mejor les plazca.

¿O qué les parece?