Una de las fantasías más comunes es la del sexo oral. Y es que esa magistral proeza sólo merece la ovación de unos cuantos. Esos experimentados que tienen dominio circense de sus bocas y que podrían ostentar el título de la Lengua Más Veloz del Oeste.

A todos ellos, gracias. (Ja, teníamos que agradecerles, le echan muchas ganitas y hay que apapacharlos de vez en cuanto). Pero como dice el dicho: hay de todo en la viña del Señor. Y no faltan los que farolean con conocer perfectamente este tema y en realidad son puro pájaro nalgón.

Así que para desmentir a todos aquellos que nomás infunden miedo o que dicen que todo es seguro y nada implica riesgo alguno, les venimos a decir la verdad y nada más que la verdad.

Nos basamos en los artículos escritos por Ms. Violet Blue, una investigadora, conferencista y columnista especializada en sexualidad.

Aquí les va:

Mito: A todos les encanta practicárselo a sus parejas

Realidad: No… no a todos, en realidad a muchos les disgusta

La perspectiva sobre el sexo oral depende de la experiencia de cada quien, o sea, cada quien habla de cómo le ha ido en la feria. A muchos no les gusta, pero otros descubren que no está tan gacho el asunto gracias a la guía de otras personas, dice Ms. Violet Blue. Digamos que los menos conocedores sólo se imaginan cómo es, pero no saben a ciencia cierta cómo dirigir la maniobra y todo depende de cómo manejes tu lengua, tu respiración y de qué es lo que signifique para ti. A muchas personas los hace sentir mal, pero aquí depende de cada quien. La verdad es que en las películas porno se expone el prototipo de la chica que AMA hacérselo a su pareja, tanto que se la mete hasta el cogote. Y pues a muchas esto les disgusta. Nada mejor que preguntar hasta dónde.

Mito: No pasa nada si lo haces sin condón

Realidad: ¿Contacto con genitales sin condón? ¿Neta?

Es un hecho que habrá intercambio de fluidos. Si el sujeto en cuestión eyacula en tu boca o si decidiste dar sexo oral a tu chica cuando está en sus días (no se espanten, el beso del payaso es más común de lo creen) y ella eyacula (lo que se conoce como squirt), puedes estar en grave riesgo. Virus como el herpes pueden entrar fácilmente si tienes una pequeña llaga en tus encías o dentro de tu boca. Te conviertes en su hogar, dulce hogar. Nada como usar un condón con los chicos o un plástico sobre el clítoris de la chica. Como se ha dicho en otras ocasiones, pueden irle a robar a su mamá el plástico que usa para envolver la comida y ponerlo sobre sus chicas. La calentura se les quita en cualquier momento, pero el virus se les queda por siempre.

Mito: El sexo oral puede provocar cáncer

Realidad: Puede ser, pero no…

Un estudio publicado en el New England Journal of Medicine reportó que quienes tenían más de seis parejas a quienes les habían practicado sexo oral estaban en grave riesgo de desarrollar cáncer en la lengua. De los 300 participantes, aquéllos que estaban infectados con el Virus del Papiloma Humano tenían 32 veces más riesgo de desarrollar este tipo de cáncer. Es decir, si tu boca está en contacto con genitales que contienen el VPH, entonces estarías en riesgo. Sin embargo, si una persona, específicamente las mujeres, se realiza el Papanicolaou y recibe tratamiento oportuno, puede evitar que el VPH sea el causante de cáncer, tanto en ella misma o en alguien más que le practique sexo oral. Claro, esto no exime del riesgo de una mala praxis y que a consecuencia de esto, se logre el contagio en alguien más. Por eso es mejor que sea con don Juan.

Mito: La forma del pene no influye en la forma en la que se practique el sexo oral

Realidad: Influye, pero si tocas los puntos más erógenos, ya la hiciste

Ya sea que éste sea curvo, como garfio, que no tenga circuncisión, que sea como hongo, siempre habrá una forma de hacerlo mejor. Es importante tocar los puntos álgidos como el frenillo, el perineo y los testículos, pero también es crucial seguir la anatomía del pene. Si es de forma de hongo, entonces lo ideal es enfocarse en todo el glande, jugar con él usando las manos o la lengua. Si tiene una forma peculiar, como la de garfio, sigue la ruta hacia el placer y no lo fuerces a que esté derecho, lo más probable es que lo lastimes. Y muy feo.

Mito: Lo que comes no afecta el sabor del semen

Realidad: Claro que afecta

Todo lo que entra, tiene que salir. Así que si comes una manzana, lo más probable es que el sabor del semen sea más dulzón. Aguas: si te empinas unos tacos que los prepararon con mucho ajo, ya valió la cosa. El sabor del semen será absolutamente desastroso. Y no sólo esto, los genitales siempre mantendrán el olor de la persona y si algunas bacterias hacen de las suyas, el olor no siempre será muy agradable. Por eso Ms. Violet Blue recomienda que si así lo consideras, te bañes con tu pareja para lavar sus genitales y evitar cualquier sorpresa desastrosa.

¿Ya ven? No todo lo que uno lame es oro. Es mejor conocer qué es cierto y qué no para hacerlo mejor. Saber es poder.

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