¿Por qué entraría en el calendario?

Porque según Donald Trump (él mismo, clalro, un monumento a la hermosura) y su certamen, tratamos con la mujer más bella del universo. Y resulta ser jalisquilla. Y ser increíblemente guapa.

¿Cuáles son sus problemitas?

Pues pierde un poco con tanto arreglo y maquillaje. El tipo Miss Universo se aleja demasiado de la normalidad, de todos aquellos que no vivimos en el coctel de fantasía y, por no tener cable, tenemos que soplar las traducciones simultáneas del famoso concurso de belleza.