Nueve meses de larga espera hasta que por fin se les hace conocer a su lindo retoño. Desveladas, pañales, adivinar qué le pasa si ya le dieron de comer, ya está limpio y ya lo cargaron un buen rato. Tú y tu pareja tienen a una nueva persona a su cargo y no tienen ni la menor idea de cómo se maneja.

Tras algún tiempo, se les cuecen las habas por desquitar las ganas y el estrés de tener un bebé en casa. Pero la neta, ¿se les cuecen las habas? Todo ha cambiado, ya no es como antes que podían ver una película empiernados y que una cosa llevara la otra. Si ahora lo intentan, lo más probable es que el bebé se despierte y les arruine el momento.

Así que en definitiva no es posible.

Nah, sí es posible. Entrevistamos a Claudia Lobatón, quien es una psicóloga que trabaja en el Instituto Mexicano de Sexología, especialista en Sexología Educativa.

¿Y ahora qué?

‘Cuando se integra un nuevo bebé a la familia, la dinámica y los momentos de intimidad con la pareja cambian. Por lo cual, hay que dedicar un tiempo para ello. En algunas ocasiones el hombre se siente relegado, ya que la mujer se avoca a los cuidados del bebé’, y es ahí donde el cochino torció el rabo.

Se dice que hay que esperar un tiempo, el más recomendable es después de la cuarentena, sin embargo, Claudia nos comentó que ‘la sexualidad es individual y no se puede generalizar. Hay quienes son sometidas a algún procedimiento quirúrgico o que se hayan rasgado durante el parto, lo cual podría atrasar el inicio de la vida sexual. Las paredes del útero se inflaman y cambia el PH cuando nace un bebé, por lo que yo les diría que conforme la mujer se sienta cómoda, reinicie su vida sexual’.

¿Cómo comenzar?

Aquí cabe decir: péiname despacito que tengo el pelo chinito. Los cambios que vive una mujer durante y después del embarazo son muchísimos por lo que Claudia nos recomienda iniciar con todo lo que implique un acercamiento como son las caricias, los masajes, los besos, poco a poco hasta que ambos se sientan cómodos con la penetración. ‘Quienes no tienen este juego precoital difícilmente pueda retomar su vida sexual. Los pechos pueden ser un buen inicio, ya se vuelven más sensibles por todo el flujo de hormonas que hay. Es importante que se den el tiempo para volver a encontrarse, ya que no será tan sencillo como cuando eran sólo ellos dos. Ahora debe ser un poco más planeado’.

¿Entonces adiós a la espontaneidad?

Calmantes, montes. No necesariamente se tiene que volver algo rutinario y sin chiste, algo así como: ‘mmmta, ya es jueves y hoy toca. Toca de la misma forma que los demás jueves desde hace un año’. Pues no, Claudia nos habla de una planeación necesaria para que no haya un menor nivel de interrupciones (normales) que implica el cuidado de un bebé. ‘Pueden irse a un hotel donde ya no tienen que preocuparse por si el bebé llora, tiene hambre o está sucio. Esto les va a hacer disfrutar más y a buscar su momento. No hay nada de malo en planearlo puesto que puedes tener más elementos para sentirse más cómodos’.

¿Qué pasa cuando una mujer se siente deprimida por el cambio de su cuerpo?

Claudia nos dijo cosas muy interesantes: ‘Si una mujer no se siente cómoda con su cuerpo, difícilmente pueda mostrárselo a alguien más. Hay quienes se ven muy afectadas por esto y no sólo se alejan de sus parejas sino que también de sus amigos y de sus familiares e incluso pueden pasar por una depresión. Ante esto, lo ideal es acudir a terapia puesto que esto significa que se ha convertido en un problema significativo en la vida de esas personas.

Aunque suene muy trillado, ayuda mucho poner un ambiente ideal para un encuentro como son: velitas, cena, lencería, todo aquello que genere una mayor cercanía entre las personas sin la necesidad de tener un cuerpo de 90-60-90 para poder disfrutar.

Otra cosa que ayuda mucho es preguntarle a la pareja qué es lo que le sigue gustando de ella, ya que esto le ayuda a la mujer a tener mayor seguridad en ella misma.

¿Qué recomiendas a las parejas que no han reactivado su vida sexual tras un embarazo?

‘Primero deben detectar qué es lo que las hace sentirse alejadas de sus parejas. Les recomendaría tener una sesión de intimidad con sus propios cuerpos, pueden utilizar cremas, espejos y darse un momento de autoerotizarse para generar mayor seguridad. El conocer el propio cuerpo ayuda mucho para después poder tener intimidad con la pareja’.

Así que no hay pretexto para no darle vuelo a la hilacha y reconquistar a sus parejas. Sólo es cuestión de chambearle un poquito y disfrutar de las diferentes etapas por las que pasan.

¿Qué opinan?

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