A lo largo de la historia, los grandes pensadores han tenido "grandes" ideas acerca de la sexualidad humana… aquí algunas de ellas.

• Durante el s. XVII, existieron médicos que sostuvieron que los penes muy cortos, se debían a que la madre naturaleza tomaba de éste órgano material para completar otras partes del cuerpo… los largos, se daban a causa del material sobrante. Ahora, ya saben a qué se debe ¡eh!


Durante la menstruación, las mujeres exhalan por los ojos un vapor nocivo que puede llegar a ocasionar la muerte… esto es obra de Alejandro Magno. Digo, yo he visto miradas femeninas que matan… ¿de ahí vendrá el dicho?


• Para no dejar embarazadas a las damas que caían a sus pies y en su cama… Casanova utilizó un curioso anticonceptivo: una canica de oro de 60 gramos que introducía en la vagina de sus amantes. Por favor, no intenten esto en casa… Casanova dejó a más de una embarazada.


• La tradición del pueblo Nayar, del sur de la India, obliga a las mujeres casadas a recibir la visita de amantes. La mayoría de los hijos son fruto de estas relaciones. ¿No quieren institucionalizar una ley así en México? ¡Estaría interesante!


• Según los médicos de la Edad Media, la erección continua o priapismo se debía al abuso en el consumo de alimentos flatulentos, como el garbanzo. Si esto fuera cierto, los mexicanos ¡estarían en constante erección! Es una pena que sea una mentira.


Bostezar durante el coito es mortal e impide la fecundación, según Plinio. Si acaso la impide porque al hombre se le quitan las ganas al primer bostezo de su pareja.

Según Hipócrates… si una mujer no tenía relaciones sexuales regularmente, se les secaba y cerraba herméticamente el útero; trayendo consecuencias graves en todo el cuerpo. Hipócrates era GRANDE, cómo no hay más de estos doctores en la actualidad, ¡tendríamos permiso y recomendación médica para tener relaciones sexuales!


• En la antigüedad, los médicos egipcios, para saber si una mujer era fértil, la hacían sentarse en una mezcla de harina de dátiles y cerveza; si vomitaba era signo de que podía quedarse embarazada. ¡Ni hablar! Parece ser un gran método.


Paracelso, decía que el semen provenía de todas las partes del cuerpo y que acudía a los testículos durante el acto sexual. Oraleeee… ahora todo tiene sentido.


• De Serves, decía que una de las causas de la esterilidad femenina era la belleza excesiva. Esto se debe, a que estas mujeres atraen más sangre hacia las distintas partes del cuerpo, "de manera que no les queda fluido libre para formar el semen". OK, ¿ven por qué no he tenido hijos?


• El médico Nicolás Venette (1622 – 1698) sostenía que las mujeres se podían autofecundar si se les perfora clítoris. ¡Menos mal que nunca lo intentó! Sólo se quedó en hipótesis.


En el siglo pasado todavía había doctores que aconsejaban que los adolescentes portaran cinturones de castidad para evitar la masturbación y anillos con clavos interiores para impedir la erección. ¡Ouch! Qué dolor! Son maravillosos los avances que se logran de un siglo a otro.


• Federé (médico inglés) prohibía contraer matrimonio a todas las mujeres cuyas caderas "no sobrepasaran las 14 pulgadas de diámetro sacro-ventral en el límite superior" porque no eran aptas para la gestación. ¡Tenía sus ventajas estar llenita!


• En los siglos XIV y XV, los doctores pensaban que el coito interrumpido causaba ulceraciones en el pene. Pues no causa ulceraciones, pero sí harta calentura.

¿Seguiremos pensando igual?