Lo mismo aplica para los hombres, cuando una mujer te pide distanciay/o tiempo y acto seguido te borra de todos lados. ¿Cuál es el mensaje?
No sé cómo explicarlo, igual yo soy muy intensa –eso también lo entiendo-;lo que no alcanzo a entender es para qué te dicen algo que luego no van acumplir. ¿Por qué no decirlo desde el principio?
A ver, vayamos por partes, salí con él 3 veces y, según yo, las cosas ibanchidas. Ok, sí, somos súper diferentes; de hecho, el opuesto de la moneda,pero… justo eso es lo que estaba increíble. En fin.
Después de la terceracita, yo le pregunté qué onda, platicamos súper honesto acerca de en dóndeestábamos y qué queríamos y me pidió distancia. Aclaré con él si esa era unaforma sutil de mandarme al carajo y me dijo que no, que sólo necesitabadistancia porque mi energía a ratos puede ser muy avasalladora –cosa con lacual estoy completamente de acuerdo–. Quedó en buscarme y, aunquepara mí era algo muy diferente a lo que estoy acostumbrada, estaba chida conla decisión… mi conflicto empezó el sábado.

De pronto, buscando a alguien en mi bb msn, me di cuenta que él ya no estabaen mi lista; entré en shock. Me entró la stalker que tengo dentro, me busquéen su twitter y vi que me dejó de seguir; en el msn ya nunca me aparececonectado… Sí, me borró de todas las redes sociales habidas y por haber.
No sé desde cuándo, apenas me di cuenta.
El punto de todo esto es: ¿qué pasa con la gente? Obvio me duele que me hayaborrado, porque –según yo– anula toda posibilidad de algo entre nosotros,deja claro que no quiere nada conmigo; pero además, me molestó muchísimoque no tuviera la valentía y la honestidad para decirme que ya no quería salirconmigo nunca más. Y despedirnos como la gente decente… No había necesidadde salir por la puerta trasera. Creo que siempre fui súper honesta con él y laneta yo lo había sentido igual de honesto conmigo, supongo que por eso mesacó tanto de onda su actitud.

Además, ahora me toca lidiar con mis propios demonios… en automáticoempiezan a salir todos mis cuentos y creencias acerca de mí misma y de porqué se asustó y salió corriendo.
No sé si a ustedes les pase, seguramente sí,sobre todo para los que nos encanta echarnos la culpa de todo. Este tipo desituaciones resultan perfectas para nuestra vocecita interna que nos dice:“¿Ves? Obvio te iba a dejar, eres demasiado intensa”. Y digo, cada quien tendrásu propia vocecita con su frase particular; la que siempre lo acompaña y nosabe fallar al momento de echarte la culpa de algo.
Finalmente, él sabrá por qué actuó como lo hizo; sus razones tendrá. El queyo no las entienda, no quiere decir que sean menos válidas que las mías. Loúnico que sé es que duele y que me hubiera encantado que las cosas fuerandiferentes, pero él ya tomó una decisión y aparentemente yo no formo parte deesa ecuación.
Al final, el chiste es no quedarnos en ese lugar, porque echarnos la culpa nosirve de nada. Lo ideal es aprender de la experiencia y ver en qué podríamosmejorar para la próxima; nadie dijo que encontrar pareja fuera fácil.