Cuando uno es niño/puberto no tienemucho qué decir en términos de moda.La verdad en aquellos ayeres nos poníamos lo que nos daban nuestros papás, lo que nos obligabana usar nuestras mamás o lo que creíamos se veía bien.

Lamento informarles que a esa edad, nada de lo que pensamosque se ve bien, se ve bien. Pero, la verdad, es que a fin de cuentas nos valía.

Por eso no nos queda más que recordar varias prendas con muchocariño, en esta pequeñarecopilación de la ropa que usábamos tanto en primaria como en secundaria (cuando no vestirse como los demás nos convertía en las víctimas de quienes sí usaban vestirse así. Algo terrible).

En fin, corten sus jeans ydenle a siguiente.