Las profesiones ocultas de estos rockstars

¡Feliz Día del Músico!

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Pocos prejuicios hay tan extendidos como aquél que dice que los rockstars son personas sin oficio ni beneficio y que la mayoría llevan una vida desordenada.

Para darles un tapón de boca a todos los que opinan esto, aquí les dejamos un top de estrellas de rock que tienen profesiones alternas a la música; muchos de ellos verdaderos cerebritos que te van a dejar con la boca abierta.

Brian May, guitarrista de Queen / Astrofísico

Desde muy pequeño, Brian May parecía llevar un doble camino: por un lado la música (desde su infancia tocó el ukelele y la guitarra), por otro lado obtenía siempre muy buenas calificaciones en ciencias naturales, especialmente en matemáticas y física.

En el Imperial College fundó la banda Smile, que posteriormente —con la incorporación de Freddie Mercury— se convertiría en Queen. Por si no tuviese suficiente con haber pasado a la historia como compositor de hits como “We will Rock you” y “The Show Must go on”, también tuvo una brillante carrera académica.

Después de haberse graduado en Física y Astronomía, decidió abandonar temporalmente la tesis de su doctorado en astrofísica debido al éxito mundial de la banda. Pero, disciplinado como es, la retomó y en el año 2008 al fin se graduó.

Fue nombrado Rector Honorífico de la Universidad John Moores y su trabajo como científico ha sido publicado en prestigiosas publicaciones como a revista ‘Nature’. Y tú sin acabar la tesis.

Dexter Holland, vocalista de The Offspring / Biólogo molecular

Quien diga que el rock y ñoñear son incompatibles, debería echarle un vistazo al currículum de Dexter Holland, para luego pedir disculpas y retirarse.

Aunque su nombre real es Bryan Keith, ya estando en la banda The Offspring fue rebautizado como ‘Dexter’, una forma de llamar a los ‘nerds’ o ‘cerebritos’ en Estados Unidos. Y no es para menos, pues fue uno de los alumnos más destacados de su generación en la carrera de biología en la Universidad del Sur de California, donde también estudió la maestría en Biología Molecular.

En fechas recientes Dexter ha publicado en revistas científicas diversos tratados, como su trabajo sobre el comportamiento del virus del VIH, por lo que no puede decirse que haya dejado su lardo nerdo por completo.

Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maden

Si hay un rockstar que se lleva las palmas por su mente inquieta y brillante, ese es Bruce Dickinson. Ya desde los 15 años mostró interés por escribir y se unió a la Sociedad Amateur de Dramaturgos. Su pasión por aprender lo llevó a estudiar Historia Antigua en la Universidad de Londres, teniendo una destacada trayectoria académica.

Pero también destacó en los deportes: debido a su gran habilidad como esgrimista, estuvo a punto de participar en las olimpiadas de Barcelona 92 en esta disciplina, pero decidió enfocarse en la música. ¿Te parece poco? Pues también es escritor publicado e inclusive es piloto de vuelos comerciales. ¿Hay algo que Bruce no pueda hacer?

Gene Simmons, bajista de Kiss

A la edad de 10 años, el pequeño Chaim Witz llegó a Estados Unidos, procedente de su natal Israel.

A pesar de que era bueno en salón de clases, se aburría con facilidad pues terminaba muy rápido sus ejercicios y prefería leer cómics, que eran el boom en aquel entonces. Fue cuando tenía quince años cuando al presenciar un concierto de Los Beatles, se dio cuenta de que su verdadera profesión estaba en el mundo de la música.

Al ver el poder de seducción que los rockstars tenían sobre las mujeres, se dijo: “de aquí soy”. Sin embargo, decidió seguir estudiando para no decepcionar a su madre, por lo que tiempo después se convirtió en maestro de primaria. Ya como maestro, en vez de poner a sus alumnos a leer a los autores clásicos, les dejaba de tarea leer historietas. COOL. Finalmente dejó su carrera como profesor para convertirse en una de las más grandes y controvertidas leyendas de la música.

Art Garfunkel de Simon & Garfunkel

Tal vez el menos “heavy” de todos estos rockstars, pero no por ello menos nerdo. Art Garfunkel es una de esas personas que parecen llevar la profesión en el nombre, porque su sobrenombre Art (en realidad se llama Arthur) hace un match perfecto con su interés académico: se inscribió en la Universidad de Columbia donde se convirtió en Historiador de Arte. Pero sus intereses académicos no se limitaron a las humanidades, pues más tarde obtuvo una maestría en Matemáticas en el Teacher’s College de la misma institución. Cuando ya iba por el doctorado, su carrera como músico se consolidó y decidió cambiar los salones de clases por el Salón de la Fama del Rock, al que llegó en el año de 1990.

¿Sigues pensando que ser rockstar y tener un buen IQ están peleados? Para que veas que también el rock tiene su lado ñoño.