Situado al lado del bosque, se percibe calma y compañerismo, los niños saludan y platican con toda persona que se topan y se nota que para ellos esto es algo familiar. Se definen como una escuela incluyente porque reciben alumnos con diagnósticos tan variados como problemas de aprendizaje, déficit de atención o con un coeficiente intelectual arriba del promedio, es decir, superdotados. Gracias a esta diversidad los niños aprenden a convivir con iguales y también con quienes son un poco diferentes, y así es más fácil para el colegio hablar de respeto, tolerancia o comunión. Los grupos son tan pequeños que conocen bien a cada alumno, la planeación anual se hace conforme a la comunidad, al salón y casi niño por niño. A la hora del aprendizaje desarrollan actividades dinámicas como participar en un programa de radio, hacer el guión y la producción del mismo; cada uno toma roles distintos: ingenieros de sonido, locutores, producción y dirección. Llevan un libro en donde están incluidas todas las materias, por bimestre; así no dan lugar a los olvidos de cuadernos o libros. No están casados con alguna corriente de aprendizaje, más bien utilizan la estrategia que mejor se adecúe al tema a impartir.