Azul y Oro Centro Cultural

Insurgentes Sur 3000

Esquina con Frente a la Sala Nezahualcoyotl

Col. Fuentes Del Pedregal

Horarios:
Lun-dom 9-18hrs
Precios: $ 0 - $ 150
Formas de Pago:
TC: Todas
Efectivo
Sitio Web

Por: Alejandro Zárate

Su historia es larga y compleja y, su contribución a la gastronomía nacional es todavía más difícil de resumir. Valga para esta reseña el montón de artículos que se han escrito sobre su cocina.

Con su Diccionario Enciclopédico de la Gastronomía Mexicana, editado por Clío, el chef Ricardo Muñoz Zurita (conocido en el medio como Su Majestad),  dedicó diez años a recopilar hasta el último ingrediente, región por región, de todo el país. Un libro indispensable para el profesional y aficionado de nuestra cocina.

Su conocimiento de las costumbres culinarias típicas es impresionante: tiene una explicación y una razón para todo lo que huele y saborea en un mercado o en un restaurante ya sea de Oaxaca, Ensenada o Los Cabos. Su amable y sabio carácter lo hacen la compañía perfecta a la hora del pipirín regional, que es la especialidad de sus restaurantes.

Su repertorio de recetas, no propias, sino de México e interpretadas por él, probablemente alcanza para maridar dos o tres veces cada uno de los vinos mexicanos en el mercado.

Platillos como las enchiladas de jamaica, de sabor particularmente delicioso, son la esencia de la sencilla cocina nacional. El gazpacho de melón, disponible sólo en cierta temporada es un ejemplo de lo refrescante que pueden ser sus creaciones, pero es en los moles donde se le atina, literalmente a su mero mole. El amarillo de Oaxaca con filete de res (un clásico de su carta), donde la carne es sólo un pretexto, lo que vale es la salsa.

De origen tabasqueño, criado en Veracruz, siempre vivió la dualidad gastronómica que hoy se puede ver en platos de temporada como el arroz a la tumbada, un guiso complejo lleno de sabores del mar, o los tamales de frijol y chaya de su natal Tabasco.
Imperdible es el Mogo Mogo de plátano con frijoles, como este preparado se hace con manteca de cerdo un tanto ahumada, los sabores no sólo sobresalen sino que adquieren un interesante carácter. Simplemente delicioso.

El servicio es una delicia y los postres una experiencia absolutamente repetible.

El chef Muñoz Zurita, es inspiración de mucho e indiscutiblemente uno de los mejores chefs de México.