Recreamos el terremoto del 85 en la UNAM

¿Cómo se sintió el sismo de hace 30 años?

Chilango

El maestro en ingeniería Roberto Durán es el investigador encargado de hacer funcionar la Mesa Vibradora más grande en su tipo de toda Latinoamérica.

Pero antes de que piensen en cosas que vibran (¡los conocemos malpensados!) explicaremos de qué se trata: desde hace un tiempo se ha logrado medir con exactitud todos los datos alrededor de un sismo y cómo se desplaza el subsuelo en todas las direcciones posibles. Para estudiarlo, los ingenieros idearon una plataforma que pudiera moverse (por medio de motores y pistones) de la misma manera en la que ocurre cualquier terremoto del que se tengan datos. 

Tal vez suene simple, pero es una cosa complicadísima: disponemos de datos muy precisos de los últimos terremotos de California, de Japón o de Chile ¿por qué no replicarlos? Más aún ¿por qué no hacer una maqueta de un edificio, colocarla sobre esta mesa y ver cómo se va a comportar? Roberto ha dedicado gran parte de su vida a este fenómeno y ahora sabe qué es lo que hizo que muchos edificios del Centro Histórico se cayeran y otros no. 

Para comprobarlo, visitamos esa Mesa Vibradora que se encuentra en el Instituto de Ingeniería. El Maestro Durán colocó en sus computadoras los datos de dos de los sismos más fuertes que se han registrado en el mundo y además, el del 19 de septiembre de 1985 en la Ciudad de México. De este último -nuestro trauma- no se tienen muchos datos.

“Recordemos que había muy pocas estaciones acelerográficas en esos años. Hoy hay decenas. Podemos replicar el sismo del 85 en un 70 por ciento de exactitud pero aún así es impresionante”, nos explicó.

Si te lo preguntabas, subirse a la Mesa para tambalearnos como gelatinas, es una cosa imposible por más que se lo pedimos a Durán: “Es un instrumento de estudio muy exacto, no me pidan eso. Vienen investigadores de todo el mundo a trabajar aquí”.

Y la pregunta del millón ¿Esta Mesa hará que no se caigan más edificios en nuestra ciudad si ocurre otro terremoto de igual magnitud?

“Eso no depende de nosotros y la UNAM no tiene autoridad para obligar a los constructores a hacer edificios más seguros. Lo más que podemos hacer es emitir recomendaciones y estudiar proyectos que están por construirse. Pero definitivamente sabemos más ahora que antes y les aseguro que estamos mejor preparados”, comentó. 

Pero mejor no te lo contamos. Te dejamos el video de esta sesión de terremotos artificiales para que te des una idea de cómo se estudian en la UNAM. Hasta se nos puso la piel de gallina. 

¿Qué les pareció?

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