¿Qué tanto conoces la Torre Latino?

5 curiosidades del primer rascacielos chilango

Localizada en una de las esquinas más transitadas del mundo, Eje Central y Madero, en el Centro Histórico, fue diseñada por el arquitecto mexicano Augusto H. Álvarez, que antes ya había construido el Aeropuerto de la Ciudad de México (el antiguo), y que después tendría otras obras, como el antiguo corporativo de IBM (en Campos Elíseos y Mariano Escobedo). También creó el viejo campus de la Universidad Iberoamericana, que se encontraba en Churubusco y que fue destruido por un terremoto en 1979. 

“La Latino”, como los chilangos le decimos de cariño, fue el primer edificio con fachada de cristal y aluminio de la historia, además de que fue el rascacielos más alto de la Ciudad de México durante varios años. Aunque está llena de historias, ahora veremos cinco de ellas, solamente para empezar a conocerla mejor. 99014

En los “Jardines de Moctezuma”

Uno de los hechos registrados en las antiguas narraciones prehispánicas y de la Colonia, que no se ha podido comprobar del todo, es la existencia de los “Jardines de Moctezuma”, también conocidos como “Zoológico de Moctezuma” o “Totocalli” (algo así como “Casa de las Fieras” en náhuatl).

Se cuenta que ese lugar fue mandado a construir por el emperador Moctezuma Xocoyotzin para albergar una amplia colección de plantas, animales salvajes y aves con fines de conservación y de adoración, por lo que había especies como lobos, pumas y jaguares, además de varias plantas con propiedades curativas. Como se convirtieron en una especie de santuario, los españoles decidieron destruirlos y construir ahí el convento de San Francisco, del cual todavía se conserva el templo, al que se puede acceder por la calle de Madero, precisamente junto al terreno que hoy ocupa la Torre Latinoamericana.

Así que la Latino se encuentra en parte de los terrenos que, según se cree, antiguamente ocupaban los legendarios “Jardines de Moctezuma”, un lugar sagrado en la cultura prehispánica 99015

Resistente a los temblores

La Torre Latinoamericana es considerada como una de las construcciones más seguras del mundo, ya que es el rascacielos localizado en una zona altamente sísmica que ha soportado la mayor cantidad de terremotos de alta magnitud. 

Su primer examen sísmico lo pasó un año después de que fuera inaugurada, la madrugada del 28 de julio de 1957, cuando se registró un sismo de 7.7 grados en la Ciudad de México, el cual dañó un centenar de edificios, pero que pasó a la historia como “el Terremoto del Ángel”, ya que provocó que la Victoria Alada que se encontraba sobre el Monumento a la Independencia (el “Ángel”, pues) se cayera al piso y se quebrara.

Resistir ese temblor hizo que la torre recibiera diversos reconocimientos alrededor del mundo y que su técnica de construcción fuera tomada como inspiración para rascacielos de otras ciudades; pero su verdadera graduación la vivió el 19 de septiembre de 1985, durante el terremoto de 8.1 grados, del cual salió ilesa, a pesar de que varias construcciones a su alrededor resultaran destruidas. 99016

Estrella de cine

La Torre Latinoamericana ha aparecido en decenas de películas, especialmente para ilustrar que la acción se lleva a cabo en la Ciudad de México, pero hay dos filmes que hoy son clásicos en los que ha servido como uno de los “personajes” más importantes de la trama.

La primera fue “Dos Mundos y un Amor”, de 1954, justo cuando la Latino estaba en plena construcción (la empezaron a levantar en febrero de 1948). En esa película, Pedro Armendáriz, uno de los actores más icónicos de la Época de Oro del Cine Mexicano, personifica a un humilde trabajador que participa en la construcción de este edificio y que poco a poco se convierte en algo así como el arquitecto responsable; sin embargo, mientras más asciende en su puesto, más va perdiendo el piso, se vuelve ambicioso y se va alejando de su esposa, aunque tiene el sueño de que ambos vivan juntos en el último piso de la torre. Todo un melodrama.

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Otra película fue “Sólo con tu Pareja”, el primer largometraje del director mexicano y ganador del Oscar, Alfonso Cuarón. Ahí, los protagonistas, interpretados por Daniel Giménez Cacho y Claudia Ramírez, decepcionados del amor, deciden suicidarse salando juntos de la Torre Latinoamericana, no sin antes tener un encuentro sexual en las escaleras de su antena. Es una escena que resultó muy original para 1991, cuando se vivía la época del “Nuevo Cine Mexicano”. Como resultaba prácticamente imposible filmar en esa locación, la producción tuvo que crear un set que aparentaba ser la Latino, mientras que el director de Fotografía, un joven llamado Emmanuel Lubezki (¿les suena?), tuvo que hacer maravillas para darle realismo a la acción.

http://www.youtube.com/watch?v=ef-rPHHJ_IM

Y pues ya como chisme, en 2001, al productor Juan Osorio se le ocurrió grabar sin permiso una escena para la telenovela “Salomé”, estelarizada por Edith González y Guy Ecker, en donde la protagonista se lanzaba desde el edificio. Por ello, los administradores de la Latino se opusieron a que se transmitiera debido a que podía inducir a las personas a que utilizaran la Latino para suicidarse. Al final, fue buena publicidad para la novela.

Iba a ser más chaparrita

El proyecto, encargado por la aseguradora La Latinoamericana Seguros de Vida S.A., pretendía construir el edificio más alto de México, por lo que realizó el diseño de una torre de 27 pisos con un estilo arquitectónico Art Decó muy similar al de otras construcciones de la zona, como el del Banco de México o el del actual Sears de Avenida Juárez.

Pero como en ese entonces se pensaba que el suelo de la Ciudad de México no podía soportar un edificio de esas dimensiones, se realizó un amplio estudio de mecánica de suelos, mediante el cual descubrieron que, efectivamente eso era un mito… porque sí se podía construir, ¡e inclusive aguantaba uno de 40 pisos!

Así que los dueños dijeron “¿por qué no?” y cambiaron el diseño de la torre, inspirándose en el Empire State de Nueva York (bueno, en realidad era una corriente arquitectónica proveniente de Estados Unidos, a la cual pertenecía ese emblemático edificio estadounidense), y en 1949 se inició la construcción del nuevo proyecto de 44 pisos y una gran antena (cuya altura contemplada en el proyecto se recortó unos metros en la construcción final).  99017

No está construida sobre “gatos”

Por cierto, hasta la fecha hay quien piensa que la Latino está construida sobre grandes “gatos hidráulicos” o hay teorías que dicen que tiene una especie de esfera o resortes en sus cimientos que evita que la dañen los temblores, pero lo cierto es que para su construcción se creó un vanguardista sistema que se extiende a través de tres pisos de sótano y que es una especie de cajón de concreto que flota sobre el manto freático de la Ciudad de México, como el casco de un barco, y que está rodeado por otros cimientos más profundos.

¿Sabías estos datos sobre nuestra Torre Latino?

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