Confesiones de una botarga del Dr. Simi

Confesiones del humano bajo la piel del Dr. Simi

Encontrar una botarga del Dr. Simi estuvo más cabrón que encontrar el amor verdadero. Después de haber ido a las sucursales de Salto del Agua, Chapultepec, Chilpancingo y Hemiciclo a Juárez, un follower me dijo por Twitter “yo vi una hace rato en Misterios y Montevideo, justo atrás de la Basílica. De nada”. Tomé un taxi en chinga y aquí estoy, en las sillas del Simiconsultorio que está al ladito de la farmacia. Por fortuna es la hora de la comida del botarguero, así que como el tiempo corre, procedo a la entrevista.

Amigo, ¿cómo te llamas y qué edad tienes?

Me llamo Nicolás Ordóñez, tengo 20 años.

Veinte años, ¡estás bien morro! ¿Cuál es tu nivel de estudios, Nico?

Estudié hasta los 17. Me quedé en la prepa y hasta ahí.

¿Y cómo decidiste que ibas a ser botarguero?
No, pues fíjate que ni siquiera lo había pensado, fue así, espontáneo. Andaba buscando empleo, llegué al corporativo, y pregunté de qué había chamba. En el anuncio del periódico decía que había chamba de cajeros y vendedores, pero ya ahí me dijeron que nada más había de botarguero. Al momento dije:  “¿Yo, botarguero? ¡No!” pero pues necesitaba la chamba. Al principio no te creas, sí me daba vergüenza salir a la calle así pero pues lo difícil es salir. Una vez que estás en la calle se te olvida todo. Sin pena, sin nada.

¿Cuáles son los requisitos que te piden? Porque todos hemos visto que se avientan sus buenos pasos de perreo intenso, ¿les hacen casting de baile?
Llegas ahí y lo primero que te preguntan es “¿sabes bailar?” y muchos dicen que sí, para que les den la chamba. Pero tienes que pasar la prueba, no nada más decir que sí sabes. En ese momento te pasan una botarga para que te la pongas y te ponen música. Y tú ya decides cómo la mueves, porque cada uno tiene su estilo. El chiste es que traigas mucho carisma.

[Y hablando del perreo, aquí la radiografía de un chaka]

Tienes que contagiar la energía, ¿no?

Sí. Fíjate que hay muchos a los que no los aceptan porque se ve desde el principio que no van a aguantar. Por el calor y el sol y los movimientos, muchas veces puedes tener hasta problemas del corazón. Sí los contratan, pero de otra cosa.

Órale, es que sí suena cansado. ¿Cómo cuánto pesa una botarga más o menos?

Pues mira, antes la botarga pesaba 15 kilos, ahora ya pesa entre 8 y máximo 10 kilos para la comodidad del botarguero.

Hace tiempo se pusieron de moda en Youtube los videos de chavitos tacleando botargas del Dr. Simi, ¿te ha tocado alguno de estos tratos manchados?

El hecho de salir con el Simi significa que tienes que estar todo el tiempo a las vivas. No sé si te habrás dado cuenta de que la botarga en su baile siempre voltea a un lado y voltea al otro y se la pasa dando vueltas, hasta han de decir “está loco ese mono”. Lo que pasa es que uno está viendo hacia todos lados debido a que sólo tienes un pequeño espacio para mirar, que es el de la boca. Por eso es que tienes que estar dando vueltas, para ver qué pasa a tu alrededor. Porque sí se ha dado el caso de que me han querido tirar.

¿Cómo es el desgraciado atacante promedio?

Por lo regular son jóvenes de secundaria o prepa. Cuando ves una bolita de cabrones que se acerca sospechosamente, mi consejo es: métete a la farmacia en chinga y desaparécete. O buscas algún espacio donde no te puedan aventar. O les hablas a los vendedores, para que vean que no estás solo.

¿Y esta botarga la usas sólo tú o anda rolando entre otros botargueros? Por aquello de compartir los fluidos…

No, te asignan una botarga y nadie más la usa. Yo soy el responsable de lo que le pase a mi Simi. Si algo le llega a pasar a tu botarga, que la descompones, la rayas o la rompes, es tu responsabilidad.

¿O sea que si le pasa algo a tu botarga tú lo tienes que pagar? Chale.

Bueno, si es por andar echando desastre sí te la cobran a ti. Pero si es por una causa de trabajo, sí te la cambian. Y siempre te mandan una nueva, nunca te mandan usadas.

Ah, menos mal. ¿De cuánto es tu jornada de trabajo?

Casi todos los botargueros entramos a las 12 y cumplimos nuestras 8 horas. De esas 8, unas seis nos la pasamos bailando, cuando estamos muy cansados nos tomamos unos minutos para agarrar aire y también tenemos nuestra hora para comer.

¿Y a qué huele una botarga por dentro después de esas seis horas de baile? Suena a que huele a chivo.

Por lo regular, si te das cuenta, los Simis son altos, no alcanzas a ver hasta arriba. Ahí en esa parte de la cabeza tiene un ligero extractor que saca todo el calor de adentro y te ayuda a refrescarte. También en la parte de la cintura hazte cuenta que es una campana. Entonces cuando tú mueves al Simi, entra airecito.

Ah, o sea que para refrescarte, tienes que mover el bote.

En efecto, así es.

Hemos visto también que hay duelos de baile con las vaquitas Alpura. ¿Le has entrado a alguna de estas contiendas?
Por la zona en la que estoy no hay muchas vaquitas, pero aquí enfrente hay un Elektra y una vez trajeron una botarga de las de “Moster Inc”. (sic), el mono azul grandote.

Sully.

Ese mero. Salió y me quiso hacer la competencia. Pero se veía que el chavo era nuevo, porque no se movía bien. Como hacía un buen de sol, bailó como una hora y ya no volvió a salir, sepa qué le habrá pasado.

Pues esperemos que no se haya desmayado el pobre cuate. Y hablando de momentos críticos, ¿cómo le haces cuando te da sed? ¿O cuando quieres ir al baño?

Pues cuando te da sed no hay de otra, te tienes que meter a la farmacia, quitarte la cabeza y tomar algo. Y para ir al baño también te tienes que quitar la botarga. Bueno, la parte de la campana, que es la cabeza y el cuerpo. Los pies y las piernas te las puedes dejar, son unas esponjas grandes pero independientes al cuerpo.

¿Alguna anécdota que quieras compartir con nuestros lectores de tu vida como botarguero?

Huy, tengo un montón. Y más aquí, que estoy justo atrás de la Basílica, aquí viene mucho turista. Muchos extranjeros llegan, se toman fotos, bailan con el Simi, se ponen a grabarlo. Nunca faltan los que desde el transporte te mientan la madre pero pues ya, uno sabe que es parte de su chamba.

¿Un consejo que tengas para aquellos que le quieran entrar al oficio de esto de la botarga?

Más que nada que no se embriaguen. ¡Nunca se embriaguen cuando traigan al Simi!

¡¿Alguna vez has hecho algo así?!

Yo no, pero he visto casos.

Ahora resulta que el primo de un amigo…
Jaja. Mira, es que a veces hay eventos en los que nos juntamos varios Simis, y entre que la noche está buena y la copa, al otro día llegas bien crudo. Y entre el calor y el ajetreo de traer el Simi, tu pulso se acelera y puede causar un paro cardiaco. Me ha tocado ver cómo se desmayan. Sea lo que sea es muy pesado. Hasta cuando entras al corporativo te advierten que no puedes beber nada de energetizantes para entrarle más duro al baile, porque a pesar del extractor, el calor se encierra dentro de la botarga y tu ritmo cardiaco se acelera, mas el esfuerzo que haces para moverla porque está pesada. Y te puede dar un paro o convulsiones, o cosas similares.

[Aquí una lista de las peores cosas que hacemos borrachos]

¡Cosas SIMILARES! ¡Ja! Bueno, ya. Mándale un saludo a nuestros lectores.

Un saludos para todos los lectores de la revista Chilango y gracias por la entrevista, luego me la pasas.Te doy mi whats.

¿Qué onda chilangos, les gustó la entrevista? ¿Despejaron sus dudas sobre la vida de una botarga? ¿Qué cosas le hubieran preguntado ustedes? Compartan esto, para que el mundo se entere de que en el mundo botarguero no todo es perreo extremo.

Si quieren ver la anatomía de una botarga, den click en la imagen.

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Botargamini (Chilango)