Las piernas y la cintura de una hermosa mujer italiana, voluptuosa y libre, símbolos de la feminidad asumida y reivindicada crean sensación en Cannes. No, no estoy hablando de Monica Bellucci, quien condujo la ceremonia de inauguración del Festival en su aniversario número 70, sino de Claudia Cardinale y de una pregunta: ¿Cómo diablos se les ocurrió retocar por computadora las piernas de la hermosa actriz bailando en una azotea de Roma para el poster oficial de la edición de aniversario? ¿Cómo se atrevieron a pensar que antes de imprimirlas en portavasos, carteles, botones y otras tazas, estas piernas necesitaban verse más delgadas?

Y porque este festival de cine es ante todo una cuestión de imagen, decidimos trazar una breve historia de uno de los eventos más comentados a nivel mundial a través de algunos de sus carteles oficiales.

1939: El que nunca fue o El villano de la película se llama Adolf Hitler

Creado y cancelado el mismo año, el festival de cine de Cannes 1939 estaba pensado como una reacción contraria a la censura que se había apoderado de la Mostra de Venecia (creada en 1932). Al ver cómo Hitler y Mussolini habían intervenido en la edición del festival italiano de 1938 para exigir la premiación de películas de sus países, los franceses decidieron organizar su propia muestra. Esta primera muestra de películas en el puerto del sur de Francia. El padrino de lujo y presidente del jurado de esta primera edición era nada menos que el mismísimo creador del cinematógrafo, el francés Louis Lumière. Se habían mandado cerca de 2000 invitaciones para la gran fiesta que iba a iniciar en septiembre, pero la invasión de Polonia por Hitler en septiembre del 1939 marcando el inicio de la Segunda Guerra Mundial, obligaron a cancelar el evento.

1946. Playa, gala y pantalla. La idea del festival está planteada

Finalmente la primera edición se realiza un año después del fin de la guerra en 1946 y su cartel oficial diseñado, por el francés Leblanc, plantea los elementos que harán de esta cita anual un rendez-vous de cinéfilos, críticos, creadores e integrantes de la jet-set. En el marco de una pantalla de cine rodeada de palmeras (las palmas que más tarde darán su nombre al premio del Festival) una pareja vestida de etiqueta rigurosa disfruta del Mediterráneo. Para su primer año el festival es una muestra más que una competencia y las películas están mandadas por las secretarías de cultura de cada país participante y no por un seleccionador o un director artístico. Además, todos se llevan el mismo premio, entre ellos Emilio ‘el indio’ Fernández para María Candelaria, hasta la fecha el único máximo galardón ganado por México en Cannes en la categoría de largometrajes.

1968. Los cineastas mandan

1968 fue un año agitado en gran parte del mundo y los nuevos paradigmas y modelos que salieron de la juventud de ese entonces iban a definir el resto del siglo XX. En Francia, durante el histórico mayo fránces, protestaron por igual estudiantes y obreros con el lema de ‘debajo del pavimento, está la playa’… y es precisamente en la playa de Cannes que un grupo liderado por Jean-Luc Godard y François Truffaut pide que el mundo del cine muestre su solidaridad con el mundo obrero y estudiantil al cancelar la edición del Festival. La película Peppermint Frappé del español Carlos Saura es proyectada contra la voluntad del cineasta que llega a colgarse de las cortinas para que la gente no vea la pantalla, secundado por su esposa Géraldine Chaplin y los cineastas Milos Forman y Alain Resnais quienes deciden retirar sus películas de la competencia. Monica Vitti, Román Polanski y el cineasta francés Louis Malle renuncian al jurado. Finalmente y al cabo de tan solo 4 días de actividad, el festival se cancela.

1975. Una cámara a los pies de un hombre

Creado por el pintor polaco Siudmak, el psicodélico afiche del año 1975 también resultó ser una especie de premonición. Y eso, Paul Newman lo tuvo que aprender a la mala. El actor americano cansado por su viaje hasta Cannes (y abusando de su estatus de estrella) se negó a posar ante los lentes de los fotógrafos. En la tarde, durante la ya famosa “montée des marches” o alfombra roja colocada sobre las escaleras del Gran Teatro Lumière por las que han desfilado las estrellas más grandes y los cineastas más talentosos, los fotógrafos se pusieron por primera vez en huelga y decidieron colocar sus lentes y cámaras a sus pies. Newman confesó después, que está había sido una de las más grandes lecciones que había recibido en la vida. Pero el festival no es rencoroso y en el 2013 Paul Newman y Joanne Woodward protagonizan uno de los carteles oficiales más bonitos que haya tenido el Festival.

1980 y 1981. ¿Confundidos?

No hace falta ser diseñador gráfico para darse cuenta que excepto por las fechas del certamen, los carteles de las ediciones de 1980 y 1981 son absoluta y extrañamente iguales.  Una falta de inspiración que nunca se justificó pero que no deja de sorprender conociendo el tamaño de la manifestación y lo mucho que cuida su imagen. Si bien no hay ninguna teoría acerca de la extraña repetición, hay un gran rumor sobre la edición de 1980 que nos deja aún más perplejos. Y es que cuenta la leyenda que el telegrama mandado desde Cannes para invitar al director de cine estadounidense Douglas Sirk a formar parte del jurado fue malinterpretado por culpa de una coma y un error de tipografía. Al final, el telegrama que llegó a Hollywood decía ” Request Douglas, Kirk for jury” y el actor Kirk Douglas terminó siendo presidente del Jurado 1980 en lugar de Douglas Sirk. Ese año el filme All that jazz se llevó la palma de las manos de un presidente que además de haber caído ahí por rebote, fingió estar enfermo para no volver a deliberar con los otros integrantes y regalar el máximo galardón a su amigo. ¿Confundidos?

1994 y 2003 Fellini per sempre

Un festival se construye en gran parte gracias a unos arriesgados programadores quienes luchan para que el cine más libre y más puro sea visto por un máximo de gente. Pero un festival se consolida solo si los cineastas escogen como segunda casa estos paréntesis de ensueño donde uno vive al ritmo de lo que ocurre en la pantalla. Para su edición 1994 el Festival de Cannes dedicó su imagen oficial a uno de sus más grandes integrantes, el cineasta italiano Federico Fellini quien había fallecido unos meses antes. El póster era un dibujo de Fellini. 9 años después, y con el pretexto de su décimo aniversario luctuoso, el festival escogió un afiche sencillo y que empezaba a marcar tendencia en el diseño con simplemente unas letras que decían “Viva il cinema!” Dos variaciones alrededor de un mismo tema.

2007. El gran salto. Cada quien su foto

El festival festejó su aniversario 60 en grande con un icónico póster que juntaba en una misma foto caras y perfiles diversos del cine mundial desde Bruce Willis hasta Jane Campion (hasta la fecha única mujer en haber ganado la Palma de oro), Juliette Binoche, Gérard Depardieu, Samuel L.Jackson, pasando por Penélope Cruz y Wong Kar-Wai.

Ese mismo año Gilles Jacob, entonces delegado del festival, encarga una serie de cortometrajes sobre el cine dirigidos por una prestigiosa lista de 35 autores entre ellos Ken Loach, David Lynch o Lars Von Trier. Pero a sus 60 años, el festival se muestra más joven que nunca al entregar la Palma de oro a Cristian Mungiu por su película 4 meses, 3 semanas y 2 días, lo que marcará el renuevo del cine rumano y por premiar con la Palma de Oro a mejor cortometraje a una joven estudiante del Centro de Capacitación Cinematográfica de CONACULTA, la mexicana Elisa Miller quien 13 años después de la palma para el cortometraje El héroe de Carlos Carrera, vuelve a posicionar a México en la mirada de los programadores de cine del mundo con su cortometraje Ver llover.

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