Sones, zapateados y bailes tradicionales trazan un recorrido por distintas regiones del país en una función que celebra la diversidad de la danza folklórica mexicana. Desde la tambora sinaloense y los sones jarochos de Veracruz hasta la fuerza del zapateado de Jalisco, la propuesta reúne música, movimiento y vestuario para acercarse a las expresiones que acompañan fiestas y celebraciones comunitarias.