Giselle, las que no volvieron es una obra de danza creada por la joven coreógrafa sonorense Melva Olivas (México), quien usa la partitura del ballet Giselle de Adolphe Adam para replantearse este clásico universal en un contexto actual que se adapta a las realidades contemporáneas y se enfoca en uno de los problemas sociales más urgentes: la violencia de género y los feminicidios que en nuestro país se han convertido en una crisis alarmante.