Fernando Bonilla, en "Corte de caja", revisa su vida de cuarentón con irreverencia y autocrítica. El monólogo aborda confesiones incómodas, la paternidad, el privilegio de ser "nepobaby", política, religión, crisis de salud y su alter ego El Diente de Oro. Es un balance hilarante y brutalmente honesto sobre crecer y sobrevivir, descubriendo que solo sirve para hacer reír y confrontar a los demás mientras lidia con su propio caos.