Salados

Antojitos post-fiesteros de tradición

jeffreyw (flickr)

Pan con frijol- No hay nada más rico
que apañar el bolillo o el vil pan de caja y sopearlo en el tupper de los frijoles, sí, sopearlo aunque no te hayas lavado las manos. Este snack no
entra en la categoría del recalentado, porque la onda es comértelo así en frío.
Y es que en esos momentos de la post-borrachera, a cualquier le agarra una
hambre feroz junto con cansancio y sueño. Lo último que quieres es preparar,
por eso éste es de los famosos de los borrachitos.

Recalentado- De tocho morocho. Si
bien los mexicanos tenemos una cultura en la que el recalentar el guisado es
básico, porque no hacerlo después del reven. Así es, como recalentado se
incluyen todo tipo de comida casera: arroz con albóndigas, tinga, pollo en
salsa verde, pasta…todo lo que requiere de una cazuelita o sartén, pero que
recalentado o frío, sigue teniendo ese "rico sabor casero".

Nachos- Austeros y caseros. Lo único
que se necesita es una bolsa enorme de tostitos y queso amarillo o americano.
Sin embargo, este snack no tendría el honor de ser un monchis borrachero si no
sigues los pasos de preparación. La idea es que en un plato hondo sirvas una
capa de tostitos, coloques una rebanada de queso, luego otra capa de tostitos y
luego queso y consecutivamente hagas las capas que quieras según tu antojo para
después gratinar el "platillo" en el micro.

Burritos de lochibon- Este es el mero bueno de los hambrientos, flojos y muy borrachos. Todo borracho de nombre tiene
que tener su stash secreto de burritos, y si no, lo compra en el primer Oxxo que se
encuentre saliendo del antro. Y es que son la onda, son la cena gloriosa en
esos momentos. El antojo del burrito llega a ser tan grande que ni siquiera
necesitas el micro. Eso sí, comerlos fríos en un estado de sobriedad, es firmar sentencia a una probable
indigestión o naúsea. 

Salchichas frías- En esos momentos,
abrir el refri para dejar que esa luz blanca de paraíso te de la bienvenida al
antojo monchero, es sin duda el instante de gloria de la noche. Y es que si ya
estas entrándole a los embutidos del refri de tu casa, quiere decir que o no
ligaste, o que estas roto para ir a los tacos.

Combo taquero- Si algo nos hace
chilangos de corazón es echar el taco después del reven. Para empezar el
chicharrón de queso, seguido por un rico jugo de carne para cerrar con broche
de oro con unas cuantas órdenes de pastor, costilla, bistec con queso y
suadero. Por supuesto todos ellos bañados en todas las salsas pa’ que amarre.

Rollos de jamón con queso- Porque
rapidín muchas veces es más rico. Con una rebanadita de jamón rellena con el
queso de tu preferencia, hazlo taquito y pa’ darle más saborsito sopéalo en la
salsa del refri. Este es el placer sencillo que calma el antojo de la
post-borrachera.