Carol, una alumna universitaria, se reúne con uno de sus profesores. A ella le preocupa no aprobar el curso y está frustrada pues no entiende las complejas disertaciones de su profesor. Al principio el profesor (John) es duro con ella, pero cuando ella le confiesa que se siente incompetente, él empatiza con ella. Puesto que ella "le agrada", él decide suavizar las reglas y darle la más alta calificación si ella acepta reunirse con él para repasar el material. Durante la mayor parte del Primer Acto, el profesor es cortante, distante, y es distraído continuamente por llamadas telefónicas sobre problemas domésticos.
Cuando la estudiante finalmente tiene oportunidad de hablar, se le dificulta expresarse claramente. La conversación se torna personal y a momentos, altisonante. El toca sus hombros repetidamente, urgiéndole a sentarse o a no abandonar su oficina. Finalmente, ella está por confesar algo profundamente personal, pero el teléfono vuelve a sonar y ella nunca revela su secreto.