Maroon 5 sobreexpuestos

Más allá de los niños fresas

Diego Figueroa

En una Ciudad como la nuestra, el tráfico siempre será un factor crucial y, lamentablemente, ayer no fue un día de suerte para muchos, incluidos nosotros. Lo bueno es que el show sirvió para curarnos del estrés.

Frente a más de 18 mil espectadores, en su mayoría mujeres que gritaban frenéticamente, los de Maroon 5 presentaron la gira ‘Overexposed’. El concierto empezó por ahí de las 10 y media, con “Payphone”, lo que provocó el descontrol del público

La noche destacó por las luces, la fiesta y, sobre todo, la buena música. Y es que la banda deleitó a todos con los éxitos que queríamos escuchar.

Sin duda, cuando sonaba “Wake Up Call”, la fiesta se volvió toda una locura. No faltaba nada. Todos los que estábamos ahí teníamos lo que necesitábamos.

Después del encore, tocaron trancazos como “This Love”, y “She Will Be Loved”, una versión acústica en la que sólo participaron el guitarrista y vocalista. Pero el mejor momento de la noche, definitivamente, llegó cuando Adam Levine pasó a la batería y, junto con James Valentine, guitarrista de la banda, tocaron ‘I just don’t know what to do with myself’ de los White Stripes. Con sólo voz, batería y guitarra.

Con ello, los de Maroon 5 demostraron que no sólo son una banda de pop más, sino que también traen algo de rock en sus venas.

Entre los temas que tocaron también estuvieron “Don’t stop til you get enough”, “Makes me wonder”; se chutaron “Sexy Back”, de Justin Timberlake, y terminaron con “Moves like jagger”.

Sin duda, el de anoche fue un concierto que dejó con ganas de más. La verdad fue una agradable sorpresa verlos en vivo, seguro convencieron a más de un incrédulo de que sú música es buena. Y en vivo es mucho mejor.

La noche fue todo un éxito, Adam Levine y compañía ofrecieron una presentación que superó cualquier expectativa.