Para divertirte al extremo no tienes que ir tan lejos.

Foto: Cortesía Experimenta

Seguramente si estás leyendo esto siempre has tenido curiosidad de saber qué es el rafting y practicarlo, o por lo menos quitarte la duda…

También es posible que pienses que en México no se practica o que se hace en lugares súper lejos del DF, como San Luis Potosí, Chiapas o mínimo en Veracruz.

¿Y si te decimos que puedes hacer rafting aquí cerquita, en Morelos? Estamos a sólo dos horas y sirve que visitas los poblados aledaños como Tequesquitengo.

¡Hey, hey, hey! Calma. Antes de que te emociones, hay ciertas cosas que debes saber. Así que pon atención (perdónanos por la ñoñez, pero es por tu seguridad que sepas todas estas cosas).

 

Que no se te haga agua la canoa.

El rafting o balsismo consiste en recorrer un río sobre una balsa inflable, canoa o kayak, pero no sólo eso: cada corriente cuenta con ciertas secciones donde el agua baja con más velocidad y se hacen remolinos (llamadas “rápidos”) que se originan por la interacción entre el terreno y la gravedad. Obviamente, lo chido es pasar en tu balsa por estos “rápidos” para realmente sentir pelos.

En México, esta actividad extrema se realiza en estados como Veracruz, Chiapas, Puebla, San Luis Potosí, Tabasco y Morelos, que es el que más nos interesa en este caso. La mejor temporada para hacer rafting es la de lluvias (junio a diciembre).

Los ríos se clasifican en una escala del 0 o “aguas planas” al VI, que de plano es una entrada al infierno porque se considera innavegable. En otras palabras, no sales vivo aunque seas experto.

 

Río Amacuzac, Morelos.

Está muy cerca de Tequesquitengo, a dos horas del DF, y se considera de clase II a III; es decir, “ni muy muy, ni tan tan”: cuenta con secciones poco turbulentas y algunas más fuertes que se van alternando. Es ideal para los principiantes que quieran pasar un rato en familia o con amigos porque el rafting es una actividad que, si se realiza con la debida seguridad, puede ser disfrutada por gente desde los 11 años en adelante.

Justamente a Amacuzac es a donde nos lanzamos a hacer rafting por primera vez. Te contamos nuestra experiencia.

 

Sin gorrito no hay fiesta.

Obvio, como el rafting es una actividad extrema, hay un riesgo inherente. Sin embargo, a diferencia de otras acciones como tirarte de un paracaídas o hacer parapente (ambas con instructor), en el rafting el principal responsable tanto de que disfrutes la experiencia como de tu seguridad ERES TÚ.

Claro que hay un guía en la balsa, que básicamente cumple la función de timón porque sabe “leer” el río. Antes de subirte (y si lo haces con profesionales), él te dirá toooodas las instrucciones de seguridad y de manejo de la balsa para que estés preparado. Pero ya en el río, el responsable eres tú.

Hey, no te espantes. Al inicio suena peligroso, pero no lo es tanto, ya que una vez que estás en el río a merced de la naturaleza, vas a querer que toda la experiencia dure más. Obviamente, si lo haces en un río tranquilo como Amacuzac. Pero vamos a hablar sin pelos en la lengua:

¿Por qué SÍ te puedes morir?

–       Si no pones atención al guía cuando te da todas las instrucciones de seguridad

–       Si descuidas tu equipo

–       Si descuidas tu remo (si lo pierdes, si te golpeas con él, si golpeas a otro con él o si no lo sostienes como el guía te lo indicó podrías causar un accidente muy desagradable)

–       Si no tienes bien abrochado el flotador

–       Si te distraes demasiado durante el descenso

–       Si te apanicas cuando caes al agua (cuidado con la corriente)

–       Si no sabes nadar (no se necesita ser nadador profesional para hacer rafting, pero ayuda en caso de que te caigas y la corriente te lleve)

–       Si no sigues al pie de la letra las instrucciones del guía

–       Si no pones de tu parte para ser rescatado en caso de caer al agua

–       Si no adoptas las posiciones de seguridad tanto dentro como fuera de la balsa cuando se te indique

–       Si pisas mal en una de las secciones a pie (sí, en este río hay secciones que debes recorrer “a patrulla”: es por tu seguridad. Hay muchas piedras y el terreno es caprichoso, por lo que debes llevar unos buenos tenis ¡y saber por dónde pisas!)

 

¿Por qué NO te vas a morir?

–       Porque haces rafting con guías profesionales

–       Porque llevas equipo de seguridad básico (casco, flotador, remo. Adicionalmente, el guía lleva cuerdas, botiquín, agua, bomba de aire, silbato, navaja, etc.)

–       Porque las balsas están diseñadas para aguantar vara y son tu principal flotador

–       Porque se exagera la seguridad (hay una cuerda que rodea cada balsa para que te agarres de ahí en caso de caer, también el remo te sirve para que otro te salve, etc.)

–       Porque el río Amacuzac es noble.

–       Porque atenderás y respetarás a tu instructor

–       Porque cooperarás con tu instructor y trabajarás en equipo

–       Tienes muchos salvavidas: el primero eres tú mismo, pero también tienes la cuerda de la balsa, la balsa misma, tu chaleco, tu remo, tus compañeros y el guía.

Bueno, ahora sí: ¡a remar! Dale clic a SIGUIENTE…

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Editor Digital de Chilango. Ama los tacos, la tecnología, los gadgets y el cine. Los videojuegos le enseñan a vivir. Twitter: @poketronik