Reseña
Con medio país alzado en armas, Victoriano Huerta asume la
presidencia de la República sólo para encontrarse con más problemas de
los que ya tenía. Su amigo, Salvador Díaz Mirón y el encargado de negocios de Estados Unidos en México, Nelson O´Shaugnessy, forman parte
de la serie de acontecimientos que acompañan la caída del dictador
entre 1913 y 1914, incluido en el deseo de Huerta de "cuidar un dinerito"
para cuando se retire.