Juan está fuera de órbita desde que Helena lo dejó. Sin nada más que
una mochila llena de recuerdos, se va al desierto, empleado por la
NASA, a cumplir con una extraña misión: tiene que evitar que el
Satélite 2012, que está por reingresar a la tierra, caiga en manos de
los pepenadores de chatarra cósmica.