Priscila Arias, la Fatshionista que lucha a favor de las curvas

Esta bloguera busca la reivindicación de las mujeres que no encajan en el estereotipo impuesto por la publicidad y la moda

la fatshionista
Foto: Lulú Urdapilleta.

Para estar a la moda no importan las tallas y Priscila Arias, mejor conocida como «la Fatshionista», lo sabe tan bien que ha emprendido una lucha para hacer notar que las mujeres con sobrepeso también tienen derecho a lucir atractivas.

«La moda puede ser una herramienta para que las mujeres cambien de actitud, para que vuelvan a enamorarse de ellas mismas. Yo les ofrezco otro punto de partida, ir desde afuera hacia adentro. Si se sienten frustradas por su cuerpo, que encuentren otra salida para verse diferentes», explica esta bloguera y maquillista, mientras le da los últimos toques a su rostro.

¿Cómo nació la Fatshionista?

Todo inició años atrás, cuando Priscila estudiaba publicidad y trabajaba como recepcionista en una empresa internacional. «Trataba de arreglarme, me peinaba y me maquillaba porque era la primera persona en dar la cara por la empresa. Mi imagen llamó la atención de mi jefa, al grado de que un día me pidió que la maquillara», cuenta.

Una vez que inició, otras compañeras comenzaron a pedirle que las arreglara, por lo que Priscila decidió tomar un curso de maquillaje profesional y poner en práctica lo aprendido dentro de la oficina. Así fue hasta que un recorte de personal la dejó sin empleo.

«Tomé el maquillaje como algo temporal, pero fue lo que me salvó. Para mí era un hobby en lo que encontraba empleo, pero una vez que entré, no quise salir», recuerda.

Luego de mejorar sus habilidades, Priscila llegó a ser maquillista de importantes revistas de moda como Cosmopolitan o The Beauty Effect.

A pesar de ese éxito, Priscila no dejaba de preguntarse por qué las modelos podían verse como diosas después de una sesión de maquillaje y no pasaba lo mismo con las mujeres más rollizas o corpulentas.

Por eso decidió mostrar que una mujer de talla grande podía lucir tan impactante como una chica delgada y, para lograrlo, echó mano de todas sus herramientas y conocimientos sobre maquillaje.

Fue así que nació la Fatshionista, su álter ego, un personaje que busca la reivindicación de las mujeres que no encajan en el estereotipo impuesto por la publicidad y la moda.

Actualmente, Priscila es una de las blogueras plus size más conocidas de Ciudad de México, dentro de un movimiento que espera eliminar el estigma del adjetivo «gordo», como si describiera algo indeseable.

Mujeres curvy, ¡únanse!

Para una mujer que toda la vida ha sido criticada por sus imperfecciones físicas, descubrirse bella en un espejo puede implicar un ánimo radicalmente distinto, un cambio total en las relaciones afectivas, un estilo de vida que implica incluso mayor salud, sin la presión de perseguir una talla más pequeña.

«Hay quienes me han escrito en los comentarios de los videoblogs que durante años no se podían ir de vacaciones porque les daba pena usar un traje de baño. Otras me dicen que no se atrevían a decirle a un chavo que les gustaba por miedo al rechazo. Son cosas tan sencillas para cualquiera, pero, para una persona con sobrepeso, pueden significar un esfuerzo titánico», asegura.

Algunos críticos de sus redes sociales la acusan de promover la obesidad. Sin embargo, la Fatshionista asegura que su objetivo es llamar la atención de tiendas y diseñadores para que se atrevan a ofrecer algo distinto a quienes necesitan prendas más allá de la talla grande.

Y no está sola en su misión: «Nueve blogueras de diferentes estados formamos el grupo #CurvyBloggersMx. Al conocernos, notamos que teníamos una misma filosofía, que podíamos ser aliadas, que teníamos la oportunidad de formar un frente común para que las marcas, los medios y las chicas curvy nos voltearan a ver», dice.

La Fatshionista en cifras

  • 106,280 seguidores suma en su cuenta de Facebook.
  • 2 años lleva luchando por la inclusión de tallas plus size en las tendencias de moda.
  • 15 causas de discriminación existen en la CDMX: la apariencia es una de ellas