En febrero, el DF estrenará nueva ley de movilidad

Entrevistamos a una de sus principales impulsoras

En medio de una crisis por el aumento de tarifas en transportes, el DF estrenará en febrero una ley de movilidad. ¿Para qué demonios sirve? La defiende Laura Ballesteros, diputada del PAN en la Asamblea Legislativa, y una de sus principales impulsoras.

Una nueva ley se propone movilizar bien a todo el DF a través de cuatro mandamientos: la movilidad como un derecho, el peatón como figura central en la planeación de estrategias, un sistema integrado de transporte y el uso de la bicicleta y la caminata como formas de transporte reconocidas.

Nosotros seguimos escépticos porque la ciudad tiene por lo menos dos décadas de atraso en inversión de transporte e infraestructura urbana en comparación con otras urbes como Tokio, Nueva York, Curitiba, Medellín y Bogotá.

68434La diputada Laura Ballesteros
La diputada Laura Ballesteros (Chilango/Juan Pablo Espinosa)

¿De qué sirve una ley de movilidad si la ciudad ha funcionado sin ella durante tanto tiempo?

Laura Ballesteros: El gran tema es que la ciudad no funciona. (La movilidad) tiene que ser considerada como una agenda estratégica para la ciudad y requiere inversión a largo plazo. Lo que una ley de movilidad va a generar es que el gobierno tenga que gastar (obligado por la ley) en transporte público porque 70% de la población se mueve de esta manera, y tendrá que gastar en infraestructura urbana para las personas, porque 100% de la población la utiliza.

¿Cómo ayudaría a la movilidad no promover el uso del automóvil, por ejemplo, cobrando la tenencia?

LB: La tenencia no debe ser vista como una medida populista para generar aceptación en la población. Tiene que ser vista como una contribución del automovilista a la ciudad, a través de ese pago, para poder generar espacios para todos. ¿Cuál es el gran problema de la Ciudad de México? Que 80% de la superficie está dedicada al automóvil cuando solamente 20% de la población tiene uno.

¿En cuánto tiempo se notaría un cambio sustancial con esta ley?

LB: Si hablamos de infraestructura peatonal, la ciudad podría empezar a ver beneficios en los siguientes tres años. Si hablamos de transporte público, con un sistema integrado, estaríamos esperando aproximadamente de 8 a 15 años para ver los primeros cambios.

¿En qué sentido la ley incluye la revisión de tarifas de transporte?

LB: La ley de movilidad como tal está generando un consejo ciudadano en donde las tarifas del transporte público tienen que verse con una nueva óptica: subsidio para quienes lo necesitan, pero precios y costos reales para quienes lo podamos pagar. Este consejo tiene la facultad, entre otras, de discutir las tarifas de transporte público.

¿Por quién estaría integrado este consejo?

LB: Se está proponiendo que esté la Secretaría de Movilidad, el Jefe de Gobierno, expertos, universidades y organizaciones de la sociedad civil, rotándose una vez al año para generar la estrategia de la ciudad en materia de movilidad.

No es mala onda, pero este tipo de ley suena a las que son letra muerta…

LB: Una ley muerta sería una que no traiga el acompañamiento del gobierno actual, pero la autoridad está dispuesta a ejecutar esta ley y lo más importante, no nos vamos a esperar a que el siguiente gobernante esté dispuesto a hacerlo. La ley lo va a mandatar ya.

¿Y ustedes, chilangos, cómo ven esta nueva ley?