Aprende a pelar el plátano

Saber menearle es cuestión de práctica y enjundia. Para calificar en las grandes ligas no sólo es caderear por caderear sino hay que conocer esos pequeños detalles que nos dejan los ojos en blanco. 

Supongamos que has empleado todos tus artífices para disfrutar a la hora de darle: ya tienes tus juguetes sexuales, lubricantes y te has chutado todas las posiciones que el Kamasutra propone. Digamos que te has convertido en un sensei del sexo.

Bueno, pues te tenemos algo mejor: saber controlar los músculos internos para tener/dar mayor placer. 

Achis, y eso ¿cómo se hace? 

Prólogo

Antes que nada, hay que echarle ganitas al juego previo. Besos, caricias, sexo oral y como dijimos antes: lubricantes, de preferencia de agua para ayudar a que el condón circule correctamente. No hay que olvidar que también hay que colocarlo en la entrada porque aunque el interior de la vagina esté lubricado, el exterior no siempre lo está y a la hora de comenzar con el entra-saca, la cosa se pone peliaguda.

No hay que creer que con el simple hecho de meterlo una llega al orgasmo (ni para los hombres ni para las mujeres). Hay que chambearle y duro. 

Ahora bien, como les dijimos anteriormente, la vagina es un músculo al que se le puede (y debe) ejercitar. El uso de bolas chinas es un excelente aliado para ello y si ya las probaron, ya saben de qué les hablamos. (Y si no, lean por aquí). Ejercitar la vagina les va a traer muchos beneficios y el más glorioso será llegar a mejores orgasmos. 

Desarrollo

Como en cualquier rutina de gimnasio, una vez hecho el calentamiento viene lo macizo. Porque la vagina también se pone rígida y uno queda como la canción: mamita rica y apretadita. Claro, a la hora que entre el pene duele como la fregada.

Lo primero es relajarse y sacar el mejor provecho posible del juego previo. Ahora bien, para iniciar denle con la posición que más les acomode a los dos. No se les vaya a ocurrir emplear las Aspas de Molino porque van a estar más enfocados en seguir todos los pasos para conseguir la perfección en vez de disfrutar el momento.

[Lee aquí nuestra entrevista a un escort]

Una vez que eligieron la posición, comienza la acción. El pene debe ir lo más profundo posible. Cuando esté ahí, contrae los músculos pubococcígeos que son los que están adentro de la vagina. Los movimientos pueden variar en el ritmo y en la intensidad, ustedes le irán tanteando el agua a los elotes y sabrán cómo hacerlo de la mejor manera posible.

De hecho, algunas mujeres tienen el efecto del ‘penis captivus’ que es cuando los músculos de la vagina se contraen demasiado y generan que el pene se hinche a tal grado que ya no lo pueden sacar. Algo así como los perros, aunque esto es muy raro que suceda. Y bueno, si les sucede, simplemente es cuestión de esperar a que los músculos de la mujer se relajen y que el tipo pueda retirarse.

[¿Por qué el casado, otro casado quiere?]

Lo más recomendable es que utilicen un condón que les permita sentir todas las sensaciones.

El punto es que cuando introduzcan el pene no lo saquen de inmediato, sino que perciban las sensaciones que produce la mujer, esto hará que la erección dure más tiempo (algo así como un Viagra natural) y que prolonguen el placer. Las chicas pueden estimular el clítoris durante la faena, por aquello del no te entumas.

Así que a darle, y si ya lo probaron, comenten por aquí cómo es el Nirvana.