Plataforma:
NES, Game Boy y Arcade

Merece un pichichi porque…
Los jugadores eran unos cabezones con cara de pocos amigos que podían hacer supertrucos. La infalible chilenita estaba presente, también las cañas (cuando fauleabas a alguien se le salían los ojos) y por supuesto los festejos de gol. Una experiencia divertida en 8 bits, que también pasó a ser parte del repertorio de los vaguitos de farmacia.

Lugar en la tabla:
3.
Grande entre los grandes.