Tren Suburbano, la promesa de prosperidad que a 10 años no llega

rutas del Tren Suburbano
Foto: CORTESÍA FERROCARRILES SUBURBANOS

¿Qué paso con las rutas del Tren Suburbano prometidas?

El Tren Suburbano sigue siendo de las pocas opciones que los mexiquenses tienen como medio de transporte masivo y, a pesar de la gran demanda, en diez años de operación no ha expandido su servicio, aunque desde su planeación se proyectaba cubrir zonas alejadas del Estado de México.

El sistema ferroviario de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) ni siquiera ha llegado a la meta de usuarios, pues de los 280 mil planeados en 2005, el año pasado alcanzaron apenas los 200 mil usuarios, principalmente por la falta de conexión entre los municipios y el tren.

El proyecto nació con grandes ambiciones: reducir hasta dos horas el tiempo de traslado entre Cuautitlán y Buenavista, desincentivar el uso del automóvil y hacer 25 minutos en recorrer las siete estaciones (25 kilómetros) a bordo de un ferrocarril urbano, el cual utiliza el derecho de vía por el que años atrás pasaba el tren hacia Veracruz.

El objetivo de Ferrocarriles Suburbanos era crear una “espina de pez”, un sistema troncal que uniera en un eje al resto de “espinas”, es decir, a transportes de superficie que conectaran las zonas alejadas del Edomex con el centro económico de la Ciudad de México; sin embargo, a la fecha carece de rutas alimentadoras y no se ha logrado explotar el potencial de este transporte.

“Tenemos identificado el problema con las rutas alimentadoras pues no se ha logrado ordenar al transporte público. Enfrentamos zonas sin rutas que nos acerquen, otras no llegan a las estaciones, unas más no tienen frecuencias e incluso hay ramales que se han vuelto competidoras”, indicó a Chilango el director Comercial y de Riesgos del Tren Suburbano, Max Noria.

Los dejan en el olvido

Actualmente hay 203 rutas que surten de usuarios al Tren Suburbano; sin embargo son insuficientes, pues muchas de ellas no llegan a municipios que entre 2005 y 2011 fueron impulsados por el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, como “ciudades bicentenario”.

Aunque los fraccionamientos habitacionales de interés social en los municipios de Huehuetoca, Zumpango, Tecámac, Almoloya de Juárez, Atlacomulco y Jilotepec, fueron anunciados como autosuficientes, sustentables y competitivos para 2020; se quedaron aislados, de acuerdo con un reporte de El Financiero.

Incluso, algunas de las zonas fueron abandonadas y las viviendas están deshabitadas a causa de la poca oferta de empleo, el bajo cumplimiento de requerimientos sociales y productivos, la nula oferta de servicios urbanos y la falta de transporte público.

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“Cuando se crearon las ‘ciudades bicentenario’ nosotros teníamos que servirles, pero han hecho falta rutas que conecten con estas zonas y otras que brinden servicios de calidad. Los usuarios merecen que sean reordenadas para que se vean beneficiados”, dijo Max Noria.

De acuerdo con Ferrocarriles Suburbanos, la creación o reubicación de unas 40 rutas del Tren Suburbano serían suficientes para reactivar ciertas zonas del Edomex y trasladar a los usuarios al servicio de transporte troncal.

“Estamos trabajando con el gobierno del Estado de México y con transportistas para convencerlos de los beneficios que nos traería trabajar juntos y no como competencia. Creemos que hay voluntad, pero necesitamos más estudios y negociación para tener un plan que ordene las rutas y brinde mejor servicio a los usuarios, pues ellos son el centro de nuestro trabajo”, dice Noria.

Esta falta de pasajeros y rutas del Tren Suburbano también ha significado problemas económicos para el Tren Suburbano, que se creó bajo una inversión público privada con participación de empresas como Ferrocarril Suburbano, Omnitren y el Gobierno Federal a través de Banobras, y se sostiene con la entrada de dinero a partir del número de usuarios.

“Durante estos años no hemos llegado al punto de equilibrio que eran 280 mil usuarios y tuvimos que hacer una reestructura financiera con el Gobierno Federal que hasta ahora nos permite tener sostenibilidad económica, son tasas de rentabilidad mínimas pero ya las tenemos y eso asegura el funcionamiento”, explica el director Comercial.

Además de la falta de ramales, el costo del Tren Suburbano ha sido otra de las razones por las que las personas prefieren los microbuses y camiones, aunque, dice Noria, no se compara el pago con el servicio que brinda.

El tren tiene una tarifa mínima de ocho pesos por 13 kilómetros (tres estaciones) y hasta $18 por 25 km (las siete estaciones), mientras que el concesionado tiene una tarifa de 10 pesos por 5 km, que va incrementando.

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“Somos un transporte que debe invertir en mantenimiento y seguridad; cumplimos con calidad y frecuencias que puedes consultar en una App, tenemos cámaras, dos ministerios públicos, servicios de carga de batería para celulares, boleadores de zapatos y hacemos actividades culturales y deportivas en las terminales”, detalla Noria.

Ampliar rutas del Tren Suburbano

Desde que Ferrocarriles Suburbanos ganó la concesión en 2005 por el uso de la vía, se incluía la posibilidad de explotar zonas como Huehuetoca y Xaltocan, donde hay una alta densidad poblacional y son aledañas a otras áreas importantes en el Edomex como Zumpango y el resto de las “ciudades bicentenario”.

El director Comercial y de Riesgos, Max Noria, comentó que se presentará un proyecto de ampliación de rutas del Tren Suburbano que ya está planteado en el título de concesión, por lo que tendrá que ser una inversión pública-privada.

“Hemos trabajado para mostrar nuestro interés de ampliar el Suburbano, es un tema que hemos compartido con las nuevas autoridades federales pero también entendemos las problemáticas sociales y económicas. Esperemos que se pueda lograr”, dice Noria.