Fotogalería | Roger Waters

Foto: Lulú Urdapilleta

El británico Roger Waters ofreció este miércoles 28 de noviembre, en el Palacio de los Deportes, una poderosa descarga de rock, visuales y protesta política para deleite de 14 mil 500 fans. Desde las 21:20, hora en que empezó el show, fue un constante despliegue tecnológico que cautivó al público, en una combinación de música y arte digital que impactó por más de dos horas.

Una monumental pantalla al fondo en 3D daba la magia al espectáculo que inició con “Breathe”, rápidamente atrapando las miradas por su calidad gráfica y sonora. Cada tema se ilustraba con brillantes imágenes de alta resolución que lucieron en canciones como “One Of These Days”, “Time” y “Welcome to the Machine”. Al set se sumaron “Déjà Vu”, “The Last Refugee” y “Picture That”. Entre los momentos emotivos destacó cuando se escuchó “The Happiest Days of Our Lives” y “Another Brick in the Wall, 2 y 3”.

En ésta última aparecieron unos niños trayendo en su playera la palabra “Resist”, dando paso a un intermedio donde se mostraron en la pantalla una serie de consignas con problemas de todo el mundo. Luego de 20 minutos de receso se levantó la fábrica que identifica a la banda Pink Floyd sobre las cabezas de los espectadores que estaban al centro del Domo de Cobre. Con miradas sorprendidas por la escenografía de constantes diseños se entonó “Dogs” y “Pigs”, mientras surcaba por todo el foro el cerdo volador “Algie” con el mensaje “Sean Humanos” (Stay Human) y finalizar a través de los LEDs con “¡Trump es un cerdo!”.  “Money” y “Smell the Roses” mantenían la energía para seguir con “Eclipse”, provocando otro de los instantes inolvidables de la noche al verse el afamado prisma multicolor iluminando todo el lugar.

Los aplausos dejaban conmovido a Waters quien criticó al gobierno de Enrique Peña Nieto recibiendo aplausos de aceptación entre la gente. El cerrojazo llegó con “Comfortably Numb”, misma que fue coreada hasta el final cuando pasaba la media noche. Los fans quedaban absolutamente satisfechos, en tanto Roger Waters tocaba cada punto del escenario para despedirse de sus fans mexicanos, quienes entre gritos y ovaciones salieron del recinto. El espectáculo se repetirá este 29 de noviembre y el 1 de diciembre en el Palacio de los Deportes.