Chilango

El legado de Vasconcelos en el DF

Cortesía Melina Tenorio

Si alguien revolucionó la educación en este país, ése fue José Vasconcelos y una parte de su obra sobrevive en la Ciudad de México. Inició la primera campaña contra el analfabetismo, editó libros clásicos, organizó el suministro de desayunos escolares a niños de primaria, mandó construir escuelas apropiadas e impulsó el muralismo en México, éstas fueron algunas de sus herencias.

Además de filósofo y educador, José Vasconcelos fue director de la Escuela Nacional Preparatoria, secretario de Educación Pública, rector de la UNAM, director de la Biblioteca de México, candidato a la gubernatura de Oaxaca y a la Presidencia de México.

Hoy 27 febrero, en otro aniversario de su nacimiento recordamos siete legados del filósofo y pensador oaxaqueño que aún sobreviven en el Distrito Federal.

Creación de la SEP

José Vasconcelos organizó la primera campaña contra el analfabetismo, implantó “misiones culturales”, abrió bibliotecas y organizó la Secretaría de Educación Pública. Decía que si México quería alcanzar el nivel de otros países latinoamericanos era necesario que “la educación nacional entrara en un periodo de arquitectura”, por eso en la construcción del edificio de la secretaría participaron los pintores Diego Rivera, Roberto Montenegro, Adolfo Best Maugard, Cirilo Almeida, Carlos Mérida, y los escultores Ignacio Asúnsolo y Manuel Centurión. El edificio lo inauguró el 9 de julio de 1922, con el presidente Álvaro Obregón.

En este edificio pensado por Vasconcelos hace 92 años todavía están las oficinas de la SEP, en él se pueden encontrar frescos como la Construcción de un nuevo mundo, La mujer y el cántaro, El abrazo, de la autoría de Diego Rivera, pero hay otros murales privados, como La unión de América Latina o alegoría de América Latina y Fray Servando Teresa de Mier pintados en los interiores de los salones, que son las oficinas del secretario de Educación y subsecretario, que decoró Roberto Montenegro.

El Abrazo (Especial)

Movimiento muralista

Cuando fue rector de la UNAM, José Vasconcelos le pidió a los artistas e intelectuales que se bajaran “de sus torres de marfil a sellar un pacto de alianza con la revolución”. Consiguió dinero para materiales y sueldos a fin de que pintaran los muros de edificios públicos.

Impulso artístico (Cortesía Melina Tenorio)

En los muros de la Escuela Nacional Preparatoria, en el Antiguo Colegio de San Ildefonso, hay piezas de Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Sequeiros. Ya como secretario de Educación apoyó a los artistas en otros inmuebles públicos, dándole un gran impulso al movimiento muralista en el país, pues creía que el arte transforma al ser humano.

Herencia de Vasconcelos (Cortesía Melina Tenorio)

Arquitectura escolar

Cuando encabezó la Secretaria de Educación Pública, José Vasconcelos llegó a “soñar” con suspender dos años las clases en las escuelas para la restauración sistemática de los planteles, que los “maestros misioneros” deberían animar a los pobladores a levantar escuelas como antes se construían catedrales, porque sólo así se podía aplicar una reforma pedagógica profunda.

En 1924, inauguró el Centro Escolar Benito Juárez en la colonia Roma y el arquitecto responsable fue Carlos Obregón Santacilia, recinto que sigue en pie con su estilo neocolonial. Las escuelas construidas bajo su gestión contaban con salones de música y auditorios para el desarrollo espiritual, gimnasios, albercas y pistas deportivas para el desarrollo físico.

En la Roma (Cortesía Melina Tenorio)

Identidad Universitaria

El actual escudo y lema de la Universidad Nacional Autónoma de México fueron una propuesta de José Vasconcelos. En la sesión de 27 de abril de 1920, cuando era rector presentó al entonces Consejo de Educación la iniciativa de cambio del escudo de la Universidad, la cual fue aprobada por unanimidad, y decía:

…a fin de que los mexicanos tengan presente la necesidad de fundir su propia patria con la gran patria hispanoamericana que representará una nueva expresión de los destinos humanos, se resuelve que el escudo de la Universidad Nacional consistirá en un mapa de América Latina con la leyenda: ‘Por mi raza hablará el espíritu’… sostendrá el escudo un águila y un cóndor apoyado todo en una alegoría de los volcanes y el nopal azteca.

Orgullo universitario (Cortesía Melina Tenorio)

Precursor del Politécnico

Una parte de lo que hoy es el Instituto Politécnico Nacional fue obra de José Vasconcelos. En abril 1924, cuando era secretario de Educación reunió la Escuela de Ferrocarrileros, la Escuela de Artes y Oficios para hombres y la Escuela de Electricistas para formar el Instituto Técnico Industrial (ITI) en los terrenos del Casco de la ex hacienda de Santo Tomás, que inició con 61 alumnos y su primer director fue Wilfrido Massieu. Estas escuelas, en 1936, se convertirían en la base del Instituto Politécnico Nacional.

Sinfónica Nacional

Creó la Orquesta Sinfónica Nacional cuando los integrantes no tenían sueldos fijos, ni eran empleados públicos, sólo recibían una paga por ensayo y concierto. Además reestructuró la Academia de San Carlos, el Conservatorio Nacional e impulsó la música popular.

Biblioteca de México

Fue un promotor para construir e instalar la Biblioteca de México en la Ciudadela en noviembre de 1946, la cual abrió sus puertas con 40 mil volúmenes, además José Vasconcelos fue el primer director de la institución, cargo que ocupó hasta su muerte en 1959.

Biblioteca de México (Cortesía Melina Tenorio)

José Vasconcelos murió en la ciudad de México el 30 de junio de 1959 y su legado sigue vigente.