Chilango que come en la calle ya tiene colmillo para distinguir un buen puesto de comida entre la inmensidad de la oferta. Todo se reduce a desarrollar el instinto, aunque nunca sobran algunos consejillos. Aquí nuestras diez reglas básicas para identificar los mejores puestos de comida en la CDMX:

1. Confía en tu olfato

Es lo más obvio y básico pero, ¿cuántas veces hemos sospechado de algo por su olor y aún así nos lo comemos y después lloramos mientras vemos la vida pasar desde el trono? Mejor confía en tu olfato, es bueno, sabio y pocas veces falla.

2. Si hay gente, dale

¿Cuántas veces has elegido entre los puestos de comida en la CDMX basándote en el que está más lleno? Pues sí, que haya gente comiendo feliz es buena señal pero no siempre refleja la realidad. Hay puestos populares que son más famosos que buenos (cof, cof, las tortas de la esquina del chilaquil) y otros que solo están llenos porque son los más accesibles (como los que están afuera de las estaciones del Metro). Como siempre, sigue tu instinto.

3. Duda de los vacíos

Este consejo va ligado al anterior. Hay changarros buenazos que solo se atascan en hora pico (como los famosos mariscos de las Lomas, El Jarocho o los taquitos de cochinita del Túrix), así que si llegas a las 11 de la mañana quizá los encuentres muertos. Peeero, si son las dos de la tarde y no hay ni un alma hambrienta en el puesto, duda, duda mucho.

4. Mira bien esa olla


¡Dahhh! ¡Ooovbiooo! No tanto, fíjate bien. Desconfía de los que tienen comales oxidados, túpers cubiertos con capas de salsa seca que parecen no haber sido lavados nunca, de los que usan la misma cubeta de agua puerca para lavarse las manos de grasa y lavar las verduras… 🤢 Nomás sé tantito observador.

5. Con lona, mejor


Hablando de higiene en los puestos de comida en la CDMX: que estén en la calle no justifica que estén puercos. Fíate de los changarros con lona, sobre todo si están sobre avenidas congestionadas (en algo ayudan para evitar humo de coche que no pasó la verificación en tu comida).

6. Sistema de cobranza

Clááásico de los puestos de calle en la CDMX. También fíate de los que tienen una persona designada para cobrar para que el cocinero no toque con la mano que cocina el sucio dinero, esto refleja el compromiso con la higiene del changarro –y tu salud–.

7. El aceite lo dice todo

Si el aceite donde están friéndose tus sopes o gorditas de chicharrón es denso, oscuro y parece de coche, ¡huye! Te tenemos una noticia: el aceite siempre es reciclado, pero hay cocineros que lo cuidan, lo cuelan para quitar la basura y jamás dejan que se queme. Hay otros, en cambio, que lo dejan así, sucio, cochambroso y rancio quemándose hasta la eternidad. Ese aceite negro espeso es lo peorcito que puedes consumir.

8. Demasiado barato = sospechoso

Nos referimos a esos puestos que venden 10 tacos por $5. Nada bueno es tan barato, así que seguro eso no es carne de res ni de puerco y las verduras de la salsa quién sabe de dónde habrán salido o si todavía están en buen estado.

9. Con calor, no

Y/o de contingencia ambiental. Este es BÁSICO, por muy frescos que estén los mariscos, el calor y la contaminación son más rápidos que nosotros.

10. ¡Éntrale!

Así que prueba, prueba, prueba. No le saques, en los puestos de comida en la CDMX están las comidas más espléndidas y exquisitas que tiene esta ciudad. Éntrale. Y para que te des con gusto, paséate por nuestro especial de comida callejera, aquí.

11. ¿Y cuáles son los mejores puestos de comida en la CDMX?

Acá te decimos. Nuestro especial de comida callejera en CDMX es una guía con los 50 mejores changarros donde hemos encontrado comidas espléndidas a pie de banqueta. De Xochimilco a Zacatenco, las Águilas a Iztapalapa, pasando por la del Valle y la Lagunilla. Para desayunar bien tempranito, calmar el apetito de mediodía, comer, cenar o trasnochar en la madrugada. En esta ciudad hambrienta hay para todos.