Las calles de Ciudad de México tienen un nuevo puesto que promete ser igual de legendario que su hermano La Esquina del Chilaquil: se trata de Catakil, donde Cata vende las deliciosas e icónicas tortas de chilaquiles, perfectas para empezar el día de home office.

LA ESQUINA DE CHILAQUIL EN LA CONDESA / Catakil
Torta de chilaquiles/ Foto: Leo Pérez

Cata Flores, quien cocinaba en el puesto de la Condesa, es la encargada de preparar todo en Catakil: las salsas y carnes que llevan las tortas, así que su sazón es ya conocido por los chilangos, pero ahora en su nuevo proyecto.

La historia detrás de Catakil

Desde hace 23 años, en las calles de la Condesa comenzó la historia de La Esquina del Chilaquil. Su fundadora, doña Chayito, puso su puesto junto con sus hijas Perla y Cata, quien se hizo conocida por sus silbidos y gritos para que la gente comprara.

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Sin embargo, empezó a haber rencillas entre las hermanas, por lo que Cata decidió independizarse; estuvo buscando varias opciones, pero por alguna u otra cuestión no encontraba dónde instalarse. Lamentablemente, en mayo de este año doña Chayito falleció, y entre esto y la pandemia, Cata puso su propio puesto de tortas de chilaquiles.

En febrero, Cata y su hija Daniela instalaron su nuevo puesto cerca de la Estela de Luz. Como lo hacía en la Condesa, ahora los gritos de “tortas, tortas de chilaquiles” se escuchan ahora en esta zona de la ciudad.

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Foto: La Esquina del Chilaquil

Todos los días, se levantan desde las 4 de la mañana para preparar todo. A las 7 de la mañana instalan su mesa, su parrilla y todo lo necesario para ofrecer las tortas que se hicieron ya tradicionales en la ciudad. Chilakil se encuentra sobre el desnivel de Leibniz, a un lado de la Estela de luz.

Al principio todo iba bien, algunos clientes de la Condesa las siguieron, pero después las ventas disminuyeron debido a la cuarentena, sobre todo porque la zona es de oficinas y, además, también cerró el Bosque de Chapultepec. Poco a poco las cosas van mejorando y algunas personas empiezan a reconocer a doña Cata y su sazón.

Puesto que ella era la encargada de cocinar todo en La Esquina del Chilaquil, lo que ofrece en Catakil es prácticamente lo mismo. Tortas de chilaquiles verdes, rojos o campechanos bien servidos con frijolitos, crema, queso y milanesa de pollo, que es la más tradicional.

También hay tortas de chilaquiles con cochinita o con pollo al pastor. Y la nueva creación es la torta de chilaquiles con arrachera, un combo ganador para cualquier día y que solamente cuesta $40; la de pollo deshebrado está en $30. Eso sí, hay que ir temprano, pues Calakil está hasta las 12 del día.

Dónde: Leibniz, a un lado de la Estela de Luz
Servicio a domicilio: por Didi Food / Facebook: @tortasdechilaquileslacata Instagram: tortas_catakil 
Horarios: lun-dom: 7-12 h
Cuánto: $ (hasta $40), formas de pago: efectivo