Chilango

Lo bueno, lo malo y lo WTF de Ocean’s 8: Las estafadoras

Una película derivada de la serie Ocean’s Eleven, pero en lugar de George Clooney, Brad Pitt, Matt Damon y otros estafadores de carrera contamos con Sandra Bullock, Cate Blanchett, Anne Hathaway y un desfile de ingeniosas mujeres dispuestas a robar un collar de diamantes con valor de $150 millones de dólares. Aquí te presentamos lo mejor, lo peor, y lo ? de Ocean’s 8: Las estafadoras.

https://www.youtube.com/watch?v=kTzJX2OXnS8

Lo bueno de Ocean’s 8 : Las Estafadoras

El elenco

Bullock lleva la batuta como Debbie Ocean, la hermana del personaje de Clooney, y se apoya en su gran amiga Lou (Blanchett) para dar su golpe maestro. Las reclutadas incluyen a una camaleónica hacker conocida como Nine Ball (Rihanna), una carterista callejera (Awkwafina), una atribulada joyera atormentada por su madre (Mindy Kaling), una diseñadora de moda cuya carrera va en declive (Helena Bonham Carter), un ama de casa con una doble vida (Sarah Paulson) y una afamada actriz que ni siquiera está al tanto de ser parte del robo (Anne Hathaway). Lo que nos lleva a hablar de…

Anne Hathaway

Su interpretación en Ocean’s8 de la pretenciosa, insegura y volátil actriz Daphne Kluger es un auténtico ejercicio meta-referencial que recoge su imagen anterior y la pone de cabeza para burlarse de ella misma –y de sus críticos–. En serio, este rol es como una maniobra de judo, pero en lugar de revertir la fuerza de un ataque físico para desarticular al atacante… la atacada convierte todo en una gran broma. Aplausos para ella.

El vestuario

Como el atraco tiene lugar durante la gala anual del Museo Metropolitano de Arte en Nueva York, es obvio que veremos creaciones espectaculares; pero el vestuario, como carácter que define a los personajes, se extiende y nos envuelve en todo momento.

El mensaje feminista

Hay un mensaje feminista y jamás se siente forzado. Ocean’s 8 no solamente pasa con creces la prueba de Bechdel, sino que además explica sin rodeos cómo las diferencias de género afectan asuntos tan simples como la asignación de labores en un proyecto. «Un él llamaría la atención y una ella sería ignorada, y por esta vez quiero ser ignorada», explica Debbie Ocean al señalar una presencia masculina durante la planeación. Mensajes con esta sutil claridad están presentes durante la historia.

El humor

El aporte humorístico de contar en el reparto con figuras recurrentes en esta gala en la vida real (Rihanna) no pasa desapercibido y resulta por demás ingenioso.

También checa: Las mejores parejas LGBT+ de nuestras series favoritas

Lo malo de Ocean’s 8 : Las Estafadoras

La historia

No es del todo buena. Es entretenida, pero se debe más al carisma de sus protagonistas que a la brillantez de su desarrollo argumental. El director (Gary Ross) es coautor del guion junto a Olivia Milch, pero ninguno de los dos logran replicar los brillantes intercambios verbales de las películas dirigidas por Steven Soderbergh. Lo peor: no toman la oportunidad de darle un giro original a una fórmula narrativa. Es efectiva, pero no sorprende. Esa cadencia de presentación del equipo-planeación exhaustiva-ejecución del golpe-explicación «real» de cómo fue posible el golpe, sumando las obligadas «vueltas de tuerca», no causa ninguna sorpresa auténtica. Ni modo.

Roles y diálogos

Es lógico que una historia con tantos personajes deje a algunos menos favorecidos en cuanto a desarrollo y motivaciones. Me hubiera gustado saber más del trasfondo a los personajes de Kaling, Paulson y Rihanna (brillante en las partes cómicas).

Falta frescura en los diálogos. Los que ocurren entre Debbie y Lou son buenos y cada vez que Awkwafina habla hay que anticipar algo gracioso. Sin embargo, lo que imprimía realismo a las películas originales es que había largos momentos de improvisación. Aquí algunas de las líneas se sienten forzadas, predecibles. Si el director Ross les hubiera dado el voto de confianza para escribir sus propias líneas, el producto final resultaría más grato.

On Demand: los estrenos imperdibles de junio (Spoiler: «Pido un aplaaauso para el amooor!»)

Lo WTF de Ocean’s 8 : Las Estafadoras

¿Hay algo más entre Debbie (Bullock) y Lou (Blanchett)?

¿Soy yo? Me reservo este juicio hasta ver Ocean’s 8 de nueva cuenta, pero creo haber percibido algunos guiños… quizá sí fueron más que socias en algún momento.

Nueva York

La ciudad es un prop, más que un personaje. Mientras que en la saga se había integrado a Las Vegas (y algunos destinos europeos) como ingrediente adicional, aquí hay momentos en los que la urbe semeja más un folleto turístico. Se integra bien en algunas escenas (la «visita» de Debbie a Bergdorf Goodman), pero en otras se siente la falta de inspiración. En fin.

El golpe

No puedo detallar los aspectos que me parecen sacados de la manga; pero hay dos eventos que dependen de circunstancias tan improbables que no se puede pensar que fueron planeados. Una película de atracos siempre es más eficaz cuando se siente como algo que tú podrías planear con tus amigos medio borrachos en una noche de inspiración.

El veredicto

A Ocean’s 8 le sobra carisma y estilo con sus actrices. La presencia masculina se limita a James Corden (muy bien) como un investigador de seguros y a Richard Armitage (muy meh) como interés amoroso no muy justificado para una de ellas, pero ninguno de ellos está aquí para efectos de mansplaining. Súmale algunos rostros familiares haciendo aparición en momentos clave y obtendrás un filme disfrutable que te hace pensar en una secuela.

También checa: Guía de las películas imperdibles del Ariel 2018