Tayri está convencida de que ha hallado el amor en una cafetería. Un hombre desconocido, que le parece amable, perfecto e inofensivo, se convierte al instante, con sólo una mirada, en su refugio, en una necesidad y, finalmente, en una obsesión creciente. La realiadd comienza a distorsioanarse ante esta intensa fantasía.