Interpretación del drama de Shakespeare que es una reflexión vibrante y una ampliación de lo no dicho explícitamente por el autor. La obra se sitúa dos meses antes de la trama original, en la noche del asesinato del viejo rey, y se convierte en una vigilia shakespeariana cercana a festivales paganos en honor a los muertos. La pieza es un experimento de canto polifónico: catorce actores interpretan mediante sonidos. El texto se transforma en melodía y armonías musicales en lugar de narración, reflejando las estructuras internas de personajes y familia.