Chilangas y Chilangos ya viene la época de sacar la cobija de tigre y cubrirnos de pies a cabeza con lo más abrigado que encontremos de nuestro closet. La temperatura baja es un pretexto más para tomar un cafecito caliente y un pan dulce, además de acurrucarnos con nuestra pareja. Pero también, época para estar saludables y prevenir las enfermedades más comunes de la estación.

De acuerdo con la Secretaría de Salud, durante la temporada invernal aumenta el riesgo de contraer enfermedades de vías respiratorias altas: nariz, laringe y garganta, y bajas: tráquea, bronquios y pulmones; así como enfermedades oculares y de piel. En Chilango nos importa la salud de todas y todos, por eso te decimos cómo prevenir algunas de ellas.

Influenza

Seguramente recuerdas que en el 2009 México sufrió una epidemia por mutación de la influenza tipo A. Cerraron cines, escuelas por unos días y teníamos que usar cubrebocas, pero antes de llegar a una crisis cómo la actual, fue controlada antes de llegar a más contagios. Sin embargo, la influenza, conocida como gripe, es una enfermedad que muta, y cuenta con varios tipos y afectaciones. Los síntomas de la influenza incluyen fiebre, tos, dolor de garganta, secreción nasal, dolor corporal, dolor de cabeza, escalofríos, cansancio, diarrea y vómitos.

La mayoría de las personas se pueden recuperar en una o dos semanas sin necesidad de tratamiento médico; sin embargo, la enfermedad puede presentarse en una forma grave en personas con enfermedades crónicas y en aquellas atendidas en forma tardía.

En general, la influenza es peor que un resfriado común y los síntomas son más intensos. Los resfriados suelen pasar sin complicaciones, la influenza, por otro lado, puede causar neumonía, hospitalizaciones e incluso la muerte en caso de no ser atendida a tiempo o de manera correcta.

Al ser uña enfermedad de fácil contagio, a través de gotitas expulsadas al hablar y sobretodo con la tos y los estornudo, la manera de prevenirla es usando cubrebocas y cubrir con tu brazo cuando toses o estornudas, evitar el contacto con gente contagiada, y la manera más efectiva e importante es aplicándote la vacuna cada año.

Tosferina

La tosferina, o tos convulsiva, es una enfermedad infecciosa y altamente contagiosa causada por una bacteria, que afecta al sistema respiratorio humano. De hecho, es más contagiosa que el COVID-19. Los signos son ataques de tos que pueden durar varias semanas o meses. Aunque es conocida como una enfermedad de niños, la mayoría de los casos ocurren en adolescentes y adultos.

Cómo su nombre lo indica, los síntomas se caracterizan por tos fuerte e incontrolable que a menudo causa un ligero sofocamiento. Sus complicaciones pueden necesitar atención hospitalaria y la mejor manera de prevenirlo es la vacunación, así como tomar medidas de higiene y prevención parecidas al COVID-19, como:

cubrirse la boca y la nariz cuando se tose o estornuda, lavarse las manos constantemente y evitar el contacto con personas enfermas.

Neumonía

La neumonía es una infección que inflama los sacos aéreos de uno o ambos pulmones. Los signos y síntomas de la neumonía varían de moderados a graves y dependen de varios factores, como el tipo de germen que causó la infección, tu edad y tu salud en general. Los signos y síntomas moderados suelen ser similares a los de un resfrío o una gripe, pero duran más tiempo.

Para algunos adultos mayores y personas con insuficiencia cardíaca o problemas pulmonares crónicos, la neumonía puede convertirse rápidamente en una afección potencialmente mortal.

Puedes prevenirla fortaleciendo tu sistema inmune alimentándote sanamente y consumiendo vitaminas A y C, vacunándote, evitando el tabaco, y teniendo protocolos de higiene.

Recuerda que #VacunarEsCuidar , es decir, hay que seguirnos protegiendo entre nosotros, dependiendo el estado de salud que tengas, la vacunación es la estrategia más útil y segura para prevenir muertes por enfermedades infecciosas en todo el mundo.

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