Usuarios de Facebook odiosos

Todos, absolutamente todos hemos pensado en algún momento de nuestra vagancia en Facebook ‘qué pesado es este wey’, porque neta que a veces la gente publica cada cosa en redes que…

Bueno, aún así los sigues conservando como amigos porque son de tu familia o porque sí estaría manchado darles el cortón, así que para que confirmes que todos lo hemos sufrido alguna vez, te traemos los tipos de usuarios más odiosos que nosotros también hemos encontrado en Facebook.

El presumido

Se la pasa restregándote en la cara que él está en un concierto mientras tú estás de forever alone en tu casa, en viernes por la noche. No deja de alardear sobre dónde está, como en el aeropuerto a punto de tomar un viaje a las Bahamas, o cenando carísimo en el Pujol. Ok, comprendemos que le hace falta un poco de atención.

El forever alone

Porfa, basta con que él mismo sepa que no consigue salir ni en rifa, está manchado que se la pase publicando que no puede conseguir novia y tú no sólo sientas lástima, sino que te dé pena ajena. Seguro publica chistes como “A mi me gustan las relaciones sexuales como mis tortillas… hechas a mano”. ¡Pum! 

El disidente

Nada está bien, todo le parece mal, todo es un ‘compló’ del gobierno para perjudicarlo, así que se resiste al consumismo y se la pasa criticando a sus compitas porque van a bares caros y se compran ropa de marca… lo que pasa es que a él no le alcanza ni para los chicles y por eso les tiene envidia y los critica.

El cadenero

No cadenero de esos que te escanean a la entrada de un antro, más bien el que se la pasa mandándote miles de cadenas por mensajes de Facebook en las que te caerá una maldición si no la compartes un millón de veces más, o el que se la pasa dándole ‘likes’ a fotos con imágenes religiosas, atascando tu TL.

El sin quehacer

Sí, ese que se la pasa publicando cosas cada tres minutos como si el primer video en la historia de la Banda Machos fuera de tu interés. Si no es chat, chavos, se vale que se busque un hobbie como leer o tomar clases de inglés.

El periodista

No importa que esa ‘noticia bomba’ ya la hayas visto en la tele, oído en el radio o leído en Twitter, él la publica con un slogan que intenta convencerte de que él se enteró primero que nadie y que te hace el favor de compartirte esa información.

El atascado

De esos a los que sigues en Face, en Twitter, en Instagram y que publica la misma cosa en las tres plataformas, como para que no te lo pierdas por ningún motivo, es que podrías quedarte con el pendiente.

La dolida

No hay nada más triste -esperen sí, el forever alone- que ver a alguien quejándose de su peor es nada que ni tiene Facebook. Basta con que se consiga una mejor amiga para que le cuente que el fulano de tal la dejó plantada, que lleva días sin llamarle, que lo vio con otra y deje de atormentarnos con su triste telenovela que avergüenza.

El cronista deportivo

Para eso está Twitter -perdón, ni Twitter-, eso de prácticamente narrar los partidos de futbol por Facebook causa un poco más de escozor, sobre todo cuando no te interesan los deportes o porque simplemente leer ‘goooooooooooooool’ no es información relevante.

El nuevo papá

Tú sigues chavo, en las mieles de la juventud y comienzas a ver cómo tus compitas de la universidad, ya con hijos, publican fotos en familia, se la pasan presumiendo que les salió el primer diente y las mujeres, incluso intercambiando tips de educación y cuidados.

¿Nos faltaron? O eres uno de ellos…