Pagar el parquímetro vía app, un sueño para el DF

En Zacatlán de las Manzanas, Puebla, los lugares para estacionarse en la calle cuentan con clave, están contabilizados y quien guste dejar su auto en uno de ellos debe pagar parquímetro; sin embargo, no hay máquinas como en el Distrito Federal. En esta pequeña localidad de 77,000 habitantes, el parquímetro se paga con el celular.

Sí, así como lo leen.

Éste es uno de los seis pueblos mágicos en los que opera el sistema de administración de estacionamiento virtual o parquímetros virtuales, Parkimóvil, una startup poblana que desarrolló la idea, la patentó y ahora opera este nuevo modelo. Su creador, Carlos Anaya, cuenta que él como usuario de parquímetro, de los normalitos que hay en el DF, vio que había una oportunidad para modernizar este sistema, pues la mayor parte de las quejas contra los parquímetros son por la transa de las maquinitas y las arañas y no tanto porque haya que pagar por estacionarse (ustedes dirán).  

“Nos dimos cuenta que las quejas por el servicio no eran tanto por el cobro si no por el aparato. Hicimos un planteamiento que para prescindir de la máquina, nos acercamos a las compañías telefónicas y vimos cómo podríamos hacer el cobro por celular. Digitalizamos una máquina que tenía 70 años de no modernizarse”, nos explicó el fundador y director de Parkimóvil, Carlos Anaya.

Según su creador, Parkimóvil ofrece más que administración de estacionamiento, pues tiene un esquema de reinversión que impacta a la comunidad, 30% de lo que se colecta de pagos se va al ayuntamiento para que se use en obras públicas, además, una opción de pago es a través de las tiendas de abarrotes (si no tienes como pagar por celular) con lo que los tenderos ganan algo.

Además en caso de que el usuario no pague o se estacione más tiempo del debido, el castigo, no es la araña si no una multa que te llegará después a tu hogar para que la liquides, como cuando te toman la foto en el segundo piso de periférico por ir echando carreritas.

“Creemos que los inmovilizadores van en contra del concepto de parquímetro. Si el sistema busca la movilidad, ponerle algo que lo haga inmóvil es contradictorio”, dijo Anaya.

Además , al pagar con app mensaje, el sistema tiene registrado el tiempo de estacionamiento por lo que te puede avisar, con un mensajito, 10 minutos antes de que venza el tiempo y así evitar sanciones… y sustos.

Desde 2012, Parkimóvil ha ganado seis contratos para operar en diferentes pueblos mágicos del país, como Zacatlán de las Manzanas a dos horas de Puebla, Huamantla y San Martín Texmelucan, pero para 2015 Anaya dijo que la idea es llegar a más lugares y posiblemente el DF en colonias como El Pedregal o La Florida.

“Estamos en pláticas con algunos cabildos para ingresar en otros Pueblos Mágicos de Nuevo León, Jalisco y Guanajuato, y esperamos entrar al Distrito Federal. Estamos platicando con la asociación de colonos del Pedregal, para entrar como piloto en la colonia”, dijo el startupero.

A la fecha Parkimóvil ha generado más de dos millones de transacciones, 65% de ellas a través de móviles, y ha recibido inversión por ocho millones de pesos de parte de inversionistas ángeles y planea una nueva ronda para finales de 2015.

¿Cómo funciona un parquímetro virtual?

Es menos complicado de lo que parece, pero como todo, lleva un proceso librarse de las maquinitas.

Puedes pagar de tres formas:

  1. Pago por mensaje de texto (SMS) por celular

  2. A través de la app en un smartphone

  3. Pago en efectivo en alguna tienda de abarrotes local. En ninguna caso se requiere de máquinas físicas y evita la inmovilización de los autos.

Al llegar al cajón de estacionamiento delimitado en el suelo, el usuario debe checar cuál es la referencia del lugar -compuesta por las letras de la localidad y una clave-, misma que debe ingresar al sistema, ya sea a través de un SMS (al 20500 con su número de placas y el tiempo de estacionamiento) o bien puede ejecutar el proceso mediante la app móvil para smartphones iOS y Android.

En el caso del pago con SMS, el monto se cobra del tiempo aire de la persona y si es a través de smartphone el cobre se hace con tarjeta de crédito y el auto es detectado vía GPS.

Anaya explica que en el caso de los feature phones, que el sistema no los puede detectar por GPS, el pago se basa en la buena fe del usuario; sin embargo, dice que se ha generado una sólida derrama por los pagos al ayuntamiento (1 millón de pesos en Zacatlán aproximadamente) y se ha reducido el número de multas. Bien honestos que salieron.

Para la onda de las sanciones, periódicamente un policía revisa si las placas de los estacionados coinciden con los pagos en sistema, de no ser así, se le toma una foto a la placa del coche y son sancionados.

¿Qué opinan, chilangos? ¿Les late este tipo de parquímetros o lo que no les late es pagar por su cachito de calle? Cuéntenos qué opinan.