Verdades del aquellín de ellas

Por Alessia Di Bari

 

Como mucho se habla de este órgano, pero poco saben qué hacer con él… aquí les dejo algunos datos que les pueden ser de ayuda para entender un poco mejor al mejor amigo de todas las mujeres… ¡el clítoris!

 

1. El clítoris deriva del mismo tejido fetal que el pene y es similar a éste en muchos aspectos: ambos se hallan en el mismo lugar, son ricos en terminaciones nerviosas y se hinchan cuando son estimulados. Etimológicamente, la palabra clítoris deriva del latín, que significa “Llave”… y no podían estar menos equivocados, ¡es una llave directita al placer!

2. Por regla general, los clítoris son redondeados y de unos 3 mm de diámetro, cifra que puede alcanzar los 8 mm cuando hay excitación sexual; aunque por supuesto los hay más chicos y también mucho más grandes.

3. Gracias a la fama que le precede, este órgano ha recibido infinidad de nombres, como: “bomboncito del amor”, “botón del amor”, “la orquídea”, “la flor de la pasión”, “el pequeño brote de amor”, “el pequeño teléfono rosa”, “señorita hormigueo”, “mini mí”, “zona cero”, “pequeña perla rosa” y “rubí”, entre otros.

4. El esmegma no es un mito. El glande del clítoris necesita lubricarse, al hacerlo secreta una sustancia sebácea y oleosa; esta secreción es la que se convierte en esmegma, un fluido blanco y espeso. Si se acumula y se seca, puede formar pequeñas bolitas duras debajo de la capucha del clítoris, lo que puede dar como resultado una irritación y adhesiones entre el glande y la capucha. Lo importante: prevenir esto, es muy sencillo, únicamente hay que mantener una higiene regular.

5. Dato curioso: En Inglaterra, los cazadores de brujas del siglo XVII lo llamaban, en cambio, “la teta del Diablo”, ya que se suponía que de él mamaban los espíritus relacionados con las brujas: gatos negros, trasgos, sapos y otros seres parecidos.

 

Que no se te olvide el dato

 

6. La gran mayoría de las mujeres se centran en él, para frotarse; realizando movimientos circulares hasta alcanzar el orgasmo. Los vibradores pueden ser una ayuda al momento de la masturbación, aunque hay algunas mujeres que tienen el clítoris muy sensible y sienten que el estímulo directo es demasiado intenso, por lo que prefieren utilizar otro tipo de juguetes sexuales. La realidad: Poco importa la metodología que se utilice, lo importante es que te haga gozar y sentirte bien… si esto es así, ¡quiere decir que estás eligiendo el método correcto!

7. Algunas mujeres dicen que si llegan a estar muy excitadas, pero no experimentan un orgasmo, su clítoris permanece hinchado, causándoles molestias o irritación. ¿Ven? Para que no digan que sólo a los hombres les pasa… ¡también nosotras nos quedamos “incómodas” sino terminamos!

8. Hay muchas otras mujeres que sólo son capaces de tener orgasmos mediante la estimulación del clítoris. Lo que importa: gozar de cualquier clase de orgasmo que se tenga y evitar las altas expectativas al respecto, puesto que sólo nos podrían traer frustraciones.

9. Otras mujeres, afirman que para ellas la forma más fácil de alcanzar un orgasmo es mediante la estimulación oral del clítoris. ¿Cómo hacerlo? Con paciencia… dominar esta práctica requiere tiempo y habilidad. Afortunadamente, esta última se logra con la práctica; así que ¡a practicar!

10. ¡Lo mejor de todo! El clítoris no sirve para ningún otro propósito que no sea el de proporcionarles placer sexual a sus dueñas.