Deseo ¿dónde estás?

Varias de ellas, acudieron a mí -en angustia absoluta- para consultarme su contratiempo.

Es interesante cómo nos azotamos y a ratos, nos tiramos un tanto a la desgracia, por algo que no merece tanto la pena. Si bien es cierto que la falta de deseo sexual no es algo agradable de primera instancia, tampoco es algo para aventarnos del primer puente peatonal que encontremos.

El deseo sexual es fluctuante,  no siempre tenemos las mismas ganas; sobre todo las mujeres. Muchas veces, un mal día, un enojo, una pelea, etc… nos puede bajar la líbido al piso; todo es cuestión de tenernos paciencia y no desesperarnos si de pronto un día no andamos muy ganosas(os).

La clave es justo esta: PACIENCIA. Nuestro deseo sexual no es un ente separado de nuestras vivencias cotidianas; todo lo contrario, se ve afectado por estas… así que, si un día no estás de ánimo, no pasa nada. Sólo date chance, descansa, recupera energía, relájate y despreocúpate.

El problema es que hacemos justo lo contrario… nos estresamos, creemos que tenemos un problema gravísimo y que nunca más va a volver nuestro deseo como antes, lo intentamos forzar y forzar y forzar… es como tener un orgasmo; la forma perfecta para NO alcanzarlo es obsesionarnos con tenerlo. Suéltalo, relájate y sólo disfruta del momento… seguramente en menos de lo que crees, tu deseo estará de vuelta y con más pila que antes.

Si estás pasando por una situación parecida a estas mujeres, si sientes que tu deseo en los últimos días a decaído drásticamente o es -prácticamente- nulo, revisa cómo anda tu vida… checa qué eventos ha habido en esos últimos días, cómo anda tu relación de pareja, cómo vas en la chamba, tal vez cambiaste de tratamiento hormonal o empezaste algún tratamiento farmacológico -hay varios medicamentos que pueden tener como efecto secundario, la pérdida del apetito sexual-, etc.

Sólo revisa cómo andas y no te exijas de más; intenta relajarte, sal con tu pareja a cenar, al cine, a hacer ejercicio al aire libre… convivan, sin mayores pretensiones que pasar un rato agradable en compañía del otro. Lo difícil de esto, es lo fácil que resulta… sólo suéltalo y seguramente regresará a ti sin mayores complicaciones.

Recuerda que es normal que a veces no tengamos ganas, no siempre estamos de humor -tanto hombres como mujeres-. Si de pronto -unos días- se te pierde el deseo, déjalo ir… seguro regresa, él también necesita vacaciones de cuando en cuando.