Vibras subliminales del bajo en el DF

Vamos a ponernos de buenas con dub.

Archivo

Siempre ha existido el roots-reggae en México, incluso el dancehall, pero el dub, como primer protagonista, sólo lleva unos 8 años haciendo escena aquí. Y Rootical Sessions es el responsable.

En los 80s y 90s hubo una escena intensa de reggae. Bandas como Antidoping, Los Rastrillos o Los Yerberos alzaron muy alto el nombre de México. Desde la Unidad Modelo, dónde Los Rastrillos arrancaron, hasta festivales de más de 15. 000, la escena siempre ha estado activa. Incluso se acuñó el término “Razteca” para referirse a todo ese movimiento. Sin embargo, el dub, quizás por experimental, seguía siendo relegado.

En la segunda mitad de los 90, cuándo hubo una explosión de géneros electrónicos mundial, otro colectivo capitalino empezó a poner dub en sus eventos, aunque fuese como música de fondo, reconociendo la influencia aplastante que tiene en cualquier género electrónico de hoy. Era el Parador Análogo, el grupo de productores que se encargaron de poner el drum n’ bass, las expresiones minimales del house o del techno y el dub en diferentes eventos del DF. Aunque no era su fuerte, ellos también dieron unos primeros pasos en favor del dub.

Fue hasta el 2002 cuando el dub se hizo notar en nuestra ciudad. El Mad Professor, uno de los productores más prolíficos del género, vino a hacer la primera sesión de dub al Ex Convento de Santa Teresa. Ahí arrancó la vida del dub chilango, que se fortalece cada vez más desde entones.

Ahora, gracias a Rootical Sessions, actos como Zion Train, Alpha & Omega, Lee “Scratch” Perry, Aisha, The Roots Radics Band, Twilight Circus o Max Romeo han estado en el DF expandiendo las mentes y exhalando el dub.  

El Mad Professor y Jah Shaka juntos en una pieza de los noventa que se llama Morphing Dub. Viene en un disco que se llama A New Decade Of Dub: