Chilango

El origen de Flans: ¡Y no fue en un bazar!

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Si eres una de las chavitas que vivieron la segunda mitad de los 80, seguramente usaste “mayones” con “blusones” y bailaste imitando los pasos de la coreografía de “No Controles”, que era interpretada por Flans.

Y es que la influencia que tuvo este trío de chicas en la música en español y la moda nacional de aquellos años fue tan grande que hoy siguen llenando conciertos con miles de fanáticos atraídos por la nostalgia de revivir aquellos tiempos en los que bailaban en el News o brindaban con agua de jamaica en las fiestas de la secundaria.

Por eso vale la pena darle un repaso a los inicios de esta agrupación que marcó la vida de muchos chilangos que visitaron alguna vez un bazar o que se declararon enamorados de Ilse la primera vez que la vieron en Siempre en Domingo.

Antes de Flans

Por ahí de 1984, una joven entusiasta llamada Mildred Villafañe tuvo la visión de crear una serie de televisión en Televisa que tratara de un grupo de chicas que eran capaces de todo con tal de conseguir el autógrafo de sus cantantes favoritos.

Para protagonizar ese programa, el cual llevaría por nombre “Fans” (sí, de fanáticas), se buscaron a chicas de diferentes perfiles que, además de actuar, también cantaran, ya que se trataba de un proyecto integral… algo similar a lo que se hizo muchos años después con RBD.

Además, se buscaban diferentes personalidades, para así poder llegar a una mayor cantidad de públicos, como se suele hacer con las “boy bands” o, en proyectos más ambiciosos, como el de las Spice Girls.

Una de las seleccionadas fue una chica de 23 años que trabajaba también como creadora del programa y cuyo nombre era Ivonne Guevara García, quien sería la más ruda, por lo que su imagen fue diseñada como una especie de chica “punk” para mostrar cierta rebeldía. Meses después, su peinado de “pelos parados” sería la sensación.

La segunda seleccionada, que encarnaría a la chava romántica de la serie, fue Irma Angélica Hernández Ochoa, quien era hija de dos importantes intérpretes de música ranchera (sí, hasta antes de los 80, la “música vernácula mexicana” era un género muy importante), llamados Lucha Moreno y José Juan.

En el elenco también se encontraban nombres de jóvenes promesas, como Alejandra Ávalos o Isabel Lascuráin (quien un par de años después formaría parte de la competencia más “seria” para Flans: un grupo de tres chicas llamado Pandora). Otro de los productores que impulsaban el proyecto televisivo era Guillermo Bouchot, quien en el siglo 21 se convirtiera en un importante ejecutivo de TV Azteca.

El grupo

Conforme avanzaba el proyecto, se fue perdiendo el concepto del programa y se fue fortaleciendo la idea de crear un grupo musical, así que la tercera integrante se buscó con un perfil más apropiado para ese fin, por lo que la seleccionada fue Ilse María Olivo Schweinfurth, una chavita de 19 años, rubia y de ojo claro (de esas que amaban los que hacían castings en los 80) que era bella y, además, cantaba bien.

Algunos cuentan que durante el proceso de selección audicionaron personajes como Alejandra Guzmán o hasta la ya muy famosa Sasha Sokol, pero los nombres de las tres seleccionadas definitivas se convirtió en todo un símbolo de la década de los 80: Ilse, Mimí e Ivonne.

Al nombre de “Fans”, se le agregó una letra para transformarlo en “Flans”, que resultaba atractivo, corto y muy fresa… ideal para describir al grupo.

Flans se convirtió en el primer grupo mexicano de cualquier género al que se le diseñó una imagen completa, que consistía desde la personalidad y vestuario de sus integrantes, hasta el concepto de su música y de todo lo que estuviera alrededor, como su logotipo.

Bazar

A mediados de 1985, las estaciones de radio empezaron a tocar el tema “Bazar”, el cual tenía un sonido y letra muy diferentes a los que solían tener cantantes como Julio Iglesias, Juan Gabriel, Yuri y Amanda Miguel, que dominaban la escena musical mexicana por aquellos días. Quién sabe si era bueno o malo, pero definitivamente sonaba diferente.

Nadie sabía quiénes eran las intérpretes, pero la canción llamó la atención de la audiencia, especialmente en la Ciudad de México, ya que hacía referencia a un fenómeno reciente y muy popular: los bazares, que eran muy populares en los 80 gracias a que en ellos podían encontrarse productos como ropa o accesorios que no se conseguían en tiendas o que eran muy caros en éstas, ya que esos años de crisis disparaban los precios, literalmente, de un día para otro y era muy difícil encontrar cosas importadas. Así que era el lugar ideal para comprar una camiseta, un disco o unos jeans.

La letra de “Bazar” (“…te conocí en un bazar un sábado al mediodía… entre la gente y los puestos, de pronto tú me seguías”) era, verdaderamente, un homenaje a bazares reales, como “Pericoapa” o “Perinorte”, una especie de estampa de la vida de muchos jóvenes chilangos (y satelucos) de mediados de los 80. Era obra de un dueto de cantautores muy populares en aquella época, Carlos Lara y Jesús Monarres, quienes tenían un par de canciones sonando en la radio y, sobre todo, habían escrito éxitos  para otros, como “Soy un Desastre”, de Timbiriche, además de que tenían un buen papel en foros como el Festival OTI.

La canción salió a la luz unos días antes del terremoto del 19 de septiembre de 1985 acompañada de una campaña en prensa que presentaba una foto con las siluetas de las tres integrantes (muy similar a la portada de su primer disco) y que prometía que próximamente se presentaría algo llamado “Flans”.

A mediados de octubre de ese año, durante el programa “Siempre en Domingo” (uno de los más importantes de la TV mexicana y que trataba de regresar a la normalidad tras los sismos, debido a que el estudio donde solía transmitirse había quedado totalmente destruido), se presentó al grupo y, prácticamente, fue entonces cuando saltaron a la fama.

El fenómeno

De ahí en adelante, Flans fue todo un fenómeno social en niñas, adolescentes y jóvenes; su moda era imitada por las calles y su música era coreada en todas las discotecas y fiestas.

En el programa de “Siempre en Domingo” se organizó el concurso “Baila como Flans” para que niñas y adolescentes se vistieran como ellas e imitaran sus coreografías, se lanzaron ediciones especiales de su disco y hasta se creó una marca de ropa llamada “Códice Flans”.

En esa época los conciertos en la Ciudad de México no eran comunes, pero Flans tuvo éxito presentándose en lugares como el Teatro de la Ciudad, uno de los pocos foros donde había presentaciones masivas de grupos musicales a mediados de los 80.

El segundo éxito de Flans fue la canción “No Controles”, original de Nacho Cano, integrante de Mecano, banda española que ya tenía éxito en México (todavía le faltaba lo mejor con su disco “Entre el Cielo y el Suelo” de 1986) y que cantaba esa rola, la cual también había dado también a otra agrupación de España llamada “Olé Olé” y que era liderada por una guapa chica llamada Marta Sánchez.

Sin embargo, Nacho Cano dijo alguna vez que ninguna canción le había generado tanto dinero como “No Controles” interpretada por Flans, y es que, de verdad, se convirtió en una especie de himno para que los chavos fresas de la época revelaran su rebeldía con rudísimas frases como “no controles mi forma de pensar porque es total y a todos les encanta”. Muchos padres palidecían al escuchar a sus hijos cantándola (es en serio).

Tras este éxito rotundo y formar parte de la vida de millones de personas, Flans sacó su segundo disco en 1986, llamado “20 Millas”… y lo demás, ya es historia.

¿Recuerdas cuándo fue la primera vez que escuchaste a Flans?

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