Chilango

Cualquier parecido con la realidad es coincidencia

@homerolodijo

A todos los que somos fans de Los Simpson (pero fans en serio, de esos que nos sabemos de memoria los diálogos…) nos han preguntado alguna vez por qué nos gustan tanto. Seguramente no hemos sabido responder exactamente la pregunta, pero una de las respuestas que tal vez pasan por nuestra mente tendría que ver con la universalidad de sus situaciones y frases. Lo cual, si lo piensas, es un poco irónico porque es una serie situada en un pueblucho ficticio (¿?) de Estados Unidos.

Es por ello que, haciendo gala del ocio que nos invade de repente (sólo de repente) en la redacción, nos pusimos a recopilar las frases de la serie que, usando el recurso de la universalidad, podríamos aplicar los chilangos al referirnos a nuestra bella ciudad que, si lo pensamos bien, muchas veces se parece a Springfield a pesar de lo enorme que es (y para muestra, nada más diremos una palabra, o más bien, la cantaremos: monorrieeeeel, monorrieeeeel, monorrieeeeeeel).

1. Típico: tú juras y perjuras que manejas con la prudencia de una abuelita pero con la audacia de un microbusero. O sea, jamás te chocarán ni chocarás. Eso de los seguros no es para ti, solo tienes el de responsabilidad civil y eso porque lo pide la ley, pero de ahí en fuera confías en tu agilidad y, por supuesto, en la de los demás conductores chilangos. Entonces, ¿para qué comprar un seguro? Mejor compra frijoles.

Marge: Homero, dile a Lisa qué compraste cuando dije que necesitábamos un seguro.

Homero: ¡Malditos frijoles mágicos!

2. Para los neuras que viven en Chilangolandia (que no son pocos), apliquemos la filosofía del nunca bien ponderado Moe, porque a fin de cuentas, ¿de qué sirve la prudencia? Sobre todo en el tráfico…

“Se va por la vida tratando de ser amable con la gente, luchas contra el impulso de partirles la cara, ¿y todo para qué?”

3. Una relacionada con la anterior, pero por favor, mejor hagan deporte, tengan “intimidad” con su pareja, jueguen videojuegos, lo que sea para evitar un ataque de neurosis en pleno Periférico.

“Debes comprimir tu rabia hasta convertirla en una amarga pelotita, y soltarla en el momento adecuado. -Homero Simpson

4. Tiramos basura por toooodos lados, nos pasamos los altos, damos mordidas, corrompemos al “inocente” funcionario público, compramos piratería, pero no debemos olvidar lo que le dice Homero a su hijo cuando se entera de que robó en el centro comercial:

“¡Vivimos en una ciudad de leyes! ¿Por qué crees que alquilo las películas de Academia de Policía? ¡¿Por diversión?!”

https://www.youtube.com/watch?v=8r0-Z8u5JHI

5.  Un terrible (¿pero típico?) diálogo entre cualquier chilango honesto (e ingenuo) y el “malvado” agente de tránsito:

Jefe Gorgory: Vamos a ponerlo así: Mi amigo se llama “Billetín”. ¿Ha visto algún billetín por aquí?

Homero: No, él es Bart.

Jefe Gorgory: mmh, ahh… Ponga mucha atención y vea cómo guiño el ojo al hablar, ¿de acuerdo?

Homero: Sí, señor.

Jefe Gorgory: El hombre que busco en realidad, guiño, es don soborno, guiño, guiño.

(silencio)

Homero: Hay que lanzar los aros…

Jefe Gorgory: ¡Bueno, se acabó, este juego se cierra!

(Continúa con el resto de las frases, dale “siguiente”)