Chilango

Somos buenos anfitriones

 

¿Por qué esto es bueno?

Siendo honestos, casi todos los mexicanos tenemos bien puesta la frase de: donde cabe uno, caben dos. Siempre pasa que viene toda la familia de Nayarit de visita, y aunque unos duerman en el piso, otros en el clóset, y unos más en la azotea, todos nos acomodamos. Somos cálidos, la verdad.

 

¿Y qué otros países no lo tienen?

Claro, sólo haría falta meterse a una página de couch surfing (los chavos que te dan hospedaje si vas de vacaciones a su país), para darse cuenta. Sin embargo, acá está más exacerbado.

 

¿Cómo sería más heroico?

Que fuéramos unos hermanitos de la paz, refugiando a familias de países en guerra civil, o con situaciones muy difíciles: hondureños, servios, iraquíes. ¿No que muy muy?