16 de febrero 2009
Por: Colaborador

Ni lo acepto, ni lo descarto

 

 

Busqué otra vez al gerente Arochi del Club Toluca. Sólo aceptó tomarme la llamada.

 

-Dos escenarios circundan a Mario -me dijo-: uno, que era un gran amigo; otro, que tuvo una muerte muy trágica.

 

-Quisiera hablar en persona.

 

-Tengo 63 años, me afecta hablar del tema. Debí identificar el cadáver cuatro veces… su fisonomía… fueron balazos que no lo desfiguraron.

 

-Quisiera hacerle varias preguntas.

 

-Sé el momento político de mi estado, el que viene. Yo sé mi cuento y créame, es todo lo que le puedo comentar.

 

-¿Tiene que ver la política?

 

-Lo que sé, ya lo dije. Hablaría las veces que quiera con usted, pero no sobre Mario. Usted en su medio y yo en el mío, somos gente que sabemos. Soy un viejo de 63 años y tengo algo de experiencia en la política.

 

-¿Hay políticos involucrados?

 

-No puedo ni debo hablar. Uno sabe hasta dónde hablar sobre una persona.

 

-¿Descarta que Mario conociera a la señora Maude Versini?

 

-Ni lo acepto, ni lo descarto, ni nada. No voy a hablar más de esto.

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