Chilango

Cuarta parada: La Ópera

 

Como fuimos de los pocos mexicanos en el grupo no es complicado entender porque, después del tequila, los mezcales y la cerveza, nos pedían entonar “Cielito Lindo” en esta cantina. Tal vez, no sea la mejor hora para llegar porque la cocina está cerrada, pero el lugar es de tradición y siempre hay que pasar a rendirle honores.