Más Pequeños que el Guggenheim

Sala Xavier VillaurrutiaArray

Reforma No.SN

Tel. 5282-1964

 
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Una lúcida reflexión sobre el fracaso y la amistad.

 Por José Velasco

Qué difícil es presenciar una buena comedia que apelea la inteligencia y que -al mismo tiempo- no tenga miedo de ensuciarse lasmanos con la humorada más inmediata. Aún más complicado que esa misma comediatransmita una metáfora poderosa, y - por qué no decirlo- una enseñanza: que elarte en México debe reconocer su lugar de enunciación, aceptar sus carencias yactuar en consecuencia. Ya lo había dicho Witold Gombrowicz en su Fedrydruke: los latinoamericanos teníamos que dejar de mirarcon tanto embeleso a los Europeos, y asumir la realidad circundante. 

Más Pequeños que el Guggenheim, de Alejandro Ricaño (ganador del Premio Nacional deDramaturgia Emilio Carballido), cuenta la historia de Gorka (Austin Morgan) y Sunday(Adrián Vázquez), dos amigos que se reúnen después de diez años de no verse. Apartir del recuerdo de su viaje a Europa, Gorka decide escribir una obra deteatro e invitar a Sunday a colaborar en el proyecto. A esta iniciativa sesumarán un albino bizco (Rodrigo Hernández/Miguel Corral), y el cajero de unmini-súper que tiene la suerte de llamarse Jamlet (Hamlet Ramírez). Después defracasar en su intentona por conseguir el apoyo económico del estado emprendenla hazaña de realizar su sueño, cueste lo que cueste. Su desesperación porcompletar el montaje los arrastra a una serie de situaciones tragicómicas que-en conjunto- ofrecen una visión del fracaso y de los saltos insospechados dela amistad.

Con una escenografía sencilla (apenas una mesa de madera,unas sillas y una banca), los actores logran recrear los acontecimientos de latrama. La dirección de Ricaño sabe donde detener la exaltación histriónica, yencuentra el justo balance entre la exageración dramática, la caricatura, laironía y los juegos verbales. La obra aborda temáticas tandiversas como las políticas culturales en México, la terquedad del impulsocreativo, los giros de la amistad y el compromiso del arte con una realidaddeterminada. Este proyecto es fruto del colectivo teatral formado por lassiguientes compañías independientes de Xalapa: los Guggenheim, La TalachaTeatro, Los Tristes Tigres y Embalaje Teatral. ¡Enhorabuena para estos teatreros! Aprovechen para ir al teatro que estará solamente durante el mes de Agosto. 

 Por José Velasco

Qué difícil es presenciar una buena comedia que apele a la inteligencia y que -al mismo tiempo- no tenga miedo de ensuciarse las manos con la humorada más inmediata. Aún más complicado que esa misma comedia transmita una metáfora poderosa, y - por qué no decirlo- una enseñanza: que el arte en México debe reconocer su lugar de enunciación, aceptar sus carencias y actuar en consecuencia. Ya lo había dicho Witold Gombrowicz en su Fedrydruke: los latinoamericanos teníamos que dejar de mirar con tanto embeleso a los Europeos, y asumir la realidad circundante. 

Más Pequeños que el Guggenheim, de Alejandro Ricaño (ganador del Premio Nacional de Dramaturgia Emilio Carballido), cuenta la historia de Gorka (Austin Morgan) y Sunday (Adrián Vázquez), dos amigos que se reúnen después de diez años de no verse. A partir del recuerdo de su viaje a Europa, Gorka decide escribir una obra de teatro e invitar a Sunday a colaborar en el proyecto. A esta iniciativa se sumarán un albino bizco (Rodrigo Hernández/Miguel Corral), y el cajero de un mini-súper que tiene la suerte de llamarse Jamlet (Hamlet Ramírez). Después de fracasar en su intentona por conseguir el apoyo económico del estado emprenden la hazaña de realizar su sueño, cueste lo que cueste. Su desesperación por completar el montaje los arrastra a una serie de situaciones tragicómicas que -en conjunto- ofrecen una visión del fracaso y de los saltos insospechados de la amistad.

Con una escenografía sencilla (apenas una mesa de madera, unas sillas y una banca), los actores logran recrear los acontecimientos de la trama. La dirección de Ricaño sabe donde detener la exaltación histriónica, y encuentra el justo balance entre la exageración dramática, la caricatura, la ironía y los juegos verbales. La obra aborda temáticas tan diversas como las políticas culturales en México, la terquedad del impulso creativo, los giros de la amistad y el compromiso del arte con una realidad determinada. Este proyecto es fruto del colectivo teatral formado por las siguientes compañías independientes de Xalapa: los Guggenheim, La Talacha Teatro, Los Tristes Tigres y Embalaje Teatral. ¡Enhorabuena para estos teatreros! Aprovechen para ir al teatro que estará solamente durante el mes de Agosto. 

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