Las Muertas
Milán No.24
Entre Lucerna y General Prim
Col. Juárez
Por José Velasco
La novela Las Muertas (1977) del escritor guanajuatense JorgeIbargüengoitia está basada en una nota policíaca del año 1964, en la cual seacusó a las hermanas Delfina y María de Jesús Valenzuela, mejor conocidas comolas "Poquianchis", de estar involucradas en una serie de crímenes vinculadoscon la trata de blancas.
La versión teatral de MartínAcosta está organizada desde la urgencia por contar la gran cantidad deanécdotas y acercarse progresivamente al desenlace. La pregunta es: ¿cómonarrar tantos sucesos sin aburrir al espectador? Y para complicarlo aún más:¿cómo recrear los múltiples escenarios que sugiere la novela? Sin duda, eltrabajo de coordinar diecisiete actores (estudiantes profesionales) sin perderel ritmo ni el pulso de los acontecimientos, implica un alto grado deconciencia sobre las posibilidades de montar una coreografía trepidante yseducir al público a través del movimiento.
Otro mérito notable en ladirección de Acosta es su confianza en la capacidad imaginativa del espectador:los elementos escenográficos (mesas típicas de cantina, sillas metálicas y unbarandal empotrado en el muro), están al servicio de un juego inteligente queinvita a vislumbrar diferentes espacios y atmósferas, a partir de un númerolimitado de objetos. A esta lista de aciertos podemos agregar el vestuario, lasactuaciones y la atinada inclusión de un intermedio (la obra dura dos horas concuarenta minutos pero se va como agua). ¡Corran a verla!