Chilango

Itatí Cantoral en la FIL

Especial

Habla muy despacio y su tono de voz es más bien bajo. Parece seria, aunque hay temas que la apasionan y la hacen sonreír, ser más dura con sus expresiones, como su sueño de llegar a interpretar a la emperatriz María Carlota Amalia Augusta Victoria Clementina Leopoldina de Sajonia Coburgo y Orléans Borbón Dos Sicilias y de Habsburgo Lorena en pleno Castillo de Chapultepec, o recordarnos que Soraya Montenegro vuelve a aparecer con su “maldita lisiada” en la cinta El Santos contra la Tetona Mendoza.

Itatí Cantoral está en Guadalajara con todo el elenco de Tennesse en cuerpo y alma, con la dramaturga mexicana Ximena Escalante y con el director Francisco Franco, con quienes presentará esta noche la obra “en la que se proyecta de manera excelente el universo de la escritura”. Aprovechamos para entrevistarla, antes de que tuviera que trasladarse al Foro CEPE a ensayar, y hacer un marcaje propio para el lugar, ya que en La casa del lago, la construcción misma es la escenografìa.

¿Qué lugares son los que la gente que visita Guadalajara no debe perderse?

El Teatro Colón, es una cosa majestuosa, si van a un concierto, mejor. Comer en las Tortas Garibaldi, caminar por el paseo Chapultepec y tomar un helado. Disfrutar el calor humano, ésta es una ciudad en la que se junta el mundo moderno con la integridad de las personas que todavía tienen la amabilidad de saludarte y sonreír.

¿Cuáles son los tres libros que han marcado tu vida?

Ahora estoy leyendo El cuaderno de Maya de Isabel Allende, que es una historia que me gustaría llevar al cine, recientemente leí La mujer justa del escritor húngaro Sandor Marai; sin embargo, quien me cambió la vida a los 13 años fue Emily Brontë con Cumbres borrascosas. Cuando lo leí era una niña completamente soñadora y enamorada del amor, con mi papá que escribió El Reloj, La Barca, El Triste, todo era volcado hacia el amor de pareja. Cuando leo esta historia sobre el amor imposible, el amor de su vida que muere en sus brazos, me di cuenta de que yo vivía como el personaje, marcó mi vida.

¿Y hubo alguno por el que hayas decidido volverte actriz?

Fue por María Carlota de Bélgica que me decidí a ser actriz. Fue mi prueba de actuación a los 15 años para entrar al CEA. Me aprendí un soliloquio de Carlota, fui a rentar un disfraz, siempre he soñado con interpretarla una vez, nunca lo he hecho, mas que en el examen, pero me muero de ganas por El Castillo de Chapultepec. Tenía el disco de acetato donde ella daba un monólogo fabuloso, y me quedó grabado. Creo que con ese disco me enamoré de la actuación, y siempre soñé con estar en el castillo interpretando a Carlota. Ya estoy llegando, estoy a un lago de distancia.

¿Cuál es tu próximo proyecto?

Estoy levantando mi primer largometraje. Tal vez salga en 2014 aunque ya no pienso en el año sino en que se haga. Una película es como una labor de artesanos, como si estuvieras poniendo piezas de Lego, una construcción meticulosa donde tienes que cuadrar todos los puntos, más el dinero, las personas, el equipo, la disposición del lugar. Es una ciencia.

¿Te interesa la escritura?

Sí, escribo cosas básicas. No sé escribir un guión, pero sí tomé clases de dramaturgia desde chiquita, Hugo Argüelles fue mi maestro. Tengo ideas pero le pido a un profesional que las trabaje, de hecho esta película es una idea original mía.

¿Qué opinas del Centro Cultural Roberto Cantoral?

Fui a la inauguración, canté dos temas de mi papá con la Orquesta Filarmónica. El lugar es hermosísimo, él puso la primera piedra, ya no lo vio terminado pero es fabuloso. Todos los compositores mexicanos se lo merecen, por el legado de la música mexicana en el mundo.